BUENA MESA

Anualmente, el mexicano promedio manda 25 kilogramos de alimento útil al basurero.

Siempre se agradece un plato de chilaquiles impecablemente ejecutado.

Imposible resistirse a una dorada y crujiente capa de queso.

La Hacienda de los Morales hace felices a sus clientes desde hace 50 años.

Ser suaves por dentro y crujientes por fuera es el gran encanto de los empanizados.

De la misma forma que los panes son bienvenidos a la mesa, también lo son en los libros.