REVISTA R

Diseñador, ilustrador, fotógrafo urbano, imitador, locutor de radio, escritor... la constante en la carrera de Fabián Giles es el humor político, lo mismo en su línea de playeras que en sus programas, su blog y sus libros. El más reciente es México 2018: Guía para sobrevivir al Apocalipsis.

 

¿Cuáles son los 4 jinetes del Apocalipsis?

Los políticos han logrado que este país tenga cuatro... no, menos, como cinco jinetes del Apocalipsis. El primero es la mentira, el segundo la corrupción, el tercero la impunidad y el cuarto, sin duda, el cinismo. Define este sexenio en 140 caracteres... Creo que 140 caracteres son demasiados. Lo único que se podría decir es: deplorable.

 

¿A ti sí te aplauden?

Pues no, pero espero que este libro sea un salvavidas para el próximo año electoral, que lo podamos después incorporar a los libros de texto de la Secretaría de Educación Pública. Que a través del humor podamos hacer conciencia, para no volver a cometer las mismas tonterías de los últimos 30 años.

 

¿Te tomarías una cerveza con Felipe Calderón?

No, porque se debe poner muy necio cuando toma. Prometió que iba a ser el Presidente del empleo y que iba a construir refinerías. Las refinerías se quedaron nada más en una barda que costó quién sabe cuántos millones y lo del empleo, pues sí le dio muchísimo empleo a las agencias de seguridad, a las funerarias, a las aseguradoras...

 

¿Le dejarías las llaves de tu casa a Miguel Osorio Chong?

¡No, para nada! Los mexicanos pensamos que ningún político sería de confianza, ni siquiera para invitarlo a una fiesta de cumpleaños. Se han ganado a pulso el descrédito. No han logrado tener esa imagen de credibilidad y honestidad que se requiere para ser político. Ellos mismos la han ensuciado.

¿Qué consejo le darías a Miguel Mancera?

Que ya desista de ser candidato para el 2018. Llegó con muchas expectativas y todas se fueron totalmente hacia el lado contrario. Él tenía la idea de que, como había ganado con más del 80 por ciento de los votos, inclusive con mayor porcentaje que Andrés Manuel y que Marcelo Ebrard, sus antecesores, iba rumbo a la candidatura presidencial sin ningún obstáculo. Pero se empezó a encontrar con las fotomultas, los baches, la delincuencia... Yo le recomendaría, mejor, ampliar la franquicia de sus restaurantes.

 

¿Te gustaría quedarte atrapado 12 horas con AMLO en un elevador?

He platicado con él y es una persona bastante afable, pero sí le he dicho: “¿por qué es tan necio?”. Ése es su punto débil. Quedarme con él en un elevador, sí sería un poquito cansado.

 

¿Le crees a Ricardo Anaya?

No. Creo que está muy tiernito, como dice Andrés Manuel.

 

¿Qué pero le pones a Margarita Zavala?

No me parece congruente que quieras contender por la Presidencia cuando ni siquiera has sido presidente de tu colonia.

 

¿Qué castigo merece Javier Duarte?

Tenerlo en un cuarto encerrado con dieta de Pingüinos y Frutsis con su esposa, que estuvieran los dos ahí en una cadena perpetua.

 

¿Nuestro sistema político es un chiste?

Más que un chiste, se ha vuelto una especie de mascarada, de doble moral. Los políticos salen, hablan de logros, dan grandes cifras macroeconómicas… Pero la realidad es otra.

 

¿Qué preferirías, tener un superpoder o ser senador seis años?

Un superpoder, sería más viable. Porque ser senador sería entrar a ese juego de máscaras: por encima tratar de ser recto; y por abajo hacer negocios y buscar moches.

 

Si fueras candidato, ¿cuál sería tu lema de campaña?

Sin duda el mío no sería “vivir mejor” como el de Calderón, aunque más bien fue “beber mejor”. Para un buen lema de campaña tiene que haber una frase contundente. La más honesta sería: “yo no voy a robar”. Así de fácil.

 

¿Ya sabes por quién vas a votar en 2018?

Por López Obrador. No es porque le dé mi voto como cheque en blanco, pero creo que sería la opción menos peor. Tampoco es porque sea mejor, pero creo que es la última oportunidad para los partidos.

 

¿Cómo te gustaría que terminara este sexenio?

Para Peña la salida más digna, por decirlo de alguna manera, sería entregarle el poder a un gobierno de oposición.

¿Cuál es el chiste de la vida?

Vivirla a todo lo más que se pueda y tratar de ser honesto; tratar de hacer las cosas con congruencia, tratar de que sea un ejemplo, dejar un legado para que la gente sea la que decida si realmente hiciste las cosas bien o no.

 

¿Por qué te gusta hacer reír?

La risa es lo más difícil de lograr. Busco que esa risa no sea solamente una distracción, sino que también sirva para pensar.

 

¿Y, en la vida diaria, qué te causa gracia?

Me causan gracias esas imágenes de humor involuntario, como cuando un anuncio contrasta con lo que está pasando a su alrededor.

 

¿Eso significa que tienes un ojo para ver las cosas de manera distinta?

Sí. He sido observador de detalles, de cosas que pasan. Con el teléfono a cada rato estoy tomando fotos de imágenes que la gente, a lo mejor, no toma en cuenta. Entre los libros electrónicos que he hecho, hay uno de coladeras. Me veías tomándole foto a las coladeras en la calle, las coleccioné y las puse en un libro. Muchas estaban ahí desde los años 30 o 40, y eran de hierro forjado.

 

¿Quién es el verdadero peligro para México?

La desidia, el dejar la cuestión de la política de un lado y decir: “no es lo mío, a mí no me interesa lo que los políticos hagan”. También el abstencionismo. Que haya sido del 60 por ciento en promedio durante las últimas elecciones denota que la gente está harta de esto.

 

¿Todos somos políticos?

De alguna manera sí. Si estuviéramos realmente inmiscuidos en la política, estaríamos exigiendo y definiendo cosas, como lo que se vio durante los días posteriores al temblor.

 

¿México está para llorar?

Sí, yo creo que sí. En México, el humor político ha estado permeado de una censura arreglada.

 

¿Qué libro le recomendarías a Enrique Peña Nieto?

El mío, por supuesto. Le va a gustar mucho porque hay una sección dedicada íntegramente a él, aunque dudo mucho que siga tratando de leer. Lo único que lee es el teleprompter y las tarjetitas que le pasan donde le dicen: “no diga eso señor Presidente”. Yo le recomendaría que terminara de leer bien La silla del Águila y se acordara que no es de Enrique Krauze.

 

¿Cuál quieres que sea tu epitafio?

“Aquí yace alguien que vivió la vida hasta más no poder”.

¿Un día te veremos como candidato?

Dentro de mis metas no está la de incursionar en la política. A mí me gusta criticar lo que hacen en la política, burlarme de lo mal que lo hacen.  Siguiente pregunta...

Escrito por Miguel de la Vega / Agencia Reforma

Reportero de Agencia Reforma


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