INTERNACIONAL

Cientos de miles de personas, muchas de ellas catalanes, marcharon ayer en Barcelona para hacer visible a la llamada “mayoría silenciosa” que no apoya la independencia de Cataluña.

 

 

BARCELONA.- Casi un millón de personas, según organizadores –350 mil, según la Guardia Urbana–, llenaron ayer algunas de las principales avenidas de esta ciudad para protestar contra la independencia de Cataluña.

 

Se trató de la primera demostración de fuerza de la llamada “mayoría silenciosa”, que defiende la unidad de España tras el referendo del 1 de octubre, catalogado como ilegal por el Tribunal Constitucional.

 

Entre los manifestantes había catalanes, residentes del territorio y gente de otras provincias españolas. La marcha, encabezada por dirigentes locales del Partido Popular y Ciudadanos junto al escritor Mario Vargas Llosa, portaba una gran pancarta con la leyenda: “¡Basta! Recuperemos la sensatez”.

 

A su paso por las instalaciones de la Policía Nacional, en su momento foco de las protestas independentistas, se detenían para saludar personalmente a los oficiales que los observaban. Cuando se encontraron con algunas unidades de los Mossos d’Esquadra, la Policía autonómica, les gritaron “traidores” y cantaban “¡Esta no es mi Policía!”.

 

“¡Puigdemont a prisión!” y “¿Y dónde está la Alcaldesa?”, eran algunas de las consignas de la multitud inundada de banderas españolas, algunas catalanas y pocas europeas. “¡Viva España!” “¡Visca Cataluña!”, coreaban.

 

La coincidencia era: defender la unidad de Espa- ña y rechazar el proceso independentista. El evento fue transmitido en vivo por la televisión oficial española y por su similar autonómica, que ha sido criticada por su cobertura proindependentista.

 

El desplazamiento del contingente fue lento en muchas etapas, lo que dilató el inicio del acto donde Vargas Llosa, los organizadores y el socialista Josep Borrell, ex presidente del Parlamento Europeo, hicieron uso de la palabra.

 

El escritor peruano fue presentado erróneamente como “premio Nobel de la Paz” por uno de los organizadores. Pero él aprovechó el momento con humor y dijo que ese nuevo galardón le obligaba todavía más a estar presente aquí.

 

“Desde hace tiempo el nacionalismo viene causando estragos también en Cataluña. Estamos aquí para pararlo”, señaló entre los aplausos de la multitud. Recreó su tiempo cuando vivió en Barcelona como un momento de pluralismo y expresión de creadores latinoamericanos.

 

“Se necesita mucho más que esta conjura golpista de Puigdemont, Junqueras y Forcadell para destruir lo que ha unido 500 años de historia”, señaló.

 

“La convivencia está rota en este país. Tenemos que rehacerla y defender el pluralismo político”, exhortó Borrell, quien criticó a los empresarios catalanes por demorar hasta el final el cambio de domicilio fiscal.

Escrito por Homero Fernández / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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