BUENA MESA

Tras una breve estancia en una consultoría de asuntos públicos y cabildeo, fue llamada como candidata a dirigir Cerveceros de México.

 

CIUDAD DE MÉXICO  3-Ago .- Cada vez que presume que México produce 105 millones de hectolitros, una sonrisa se esboza en su rostro. No se cansa de decirle a los cuatro vientos que nuestro País es el cuarto productor y primer exportador de cerveza en el mundo. 

 


Perseverante y apasionada, Maribel Quiroga es la amazona tras las riendas de una pujante industria cervecera mexicana. Una mujer convencida de que se acerca el día en que la gente al escuchar cerveza piense invariablemente en México.

 


Internacionalista de profesión, sirvió durante más de 15 años en el sector público como parte de las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón.

 


Fue la derrota del blanquiazul, en 2013, lo que daría a su trayectoria un giro algo inesperado: tras una breve estancia en una consultoría de asuntos públicos y cabildeo, fue llamada como candidata a dirigir Cerveceros de México. Tras superar múltiples exámenes y entrevistas, se quedó con la posición.

 


"Empecé el primero de julio de 2015. Llegué y no había equipo; me tomó dos años construirlo", relata Quiroga, quien trabaja hoy con seis colaboradores expertos en materias como responsabilidad social y comunicación, estadística y economía, y asuntos públicos y cabildeo.

 


"Mi estrategia está enfocada en dos cosas. Primero, en que la cerveza debe ser un orgullo para todos los mexicanos y, por lo tanto, debemos conocer su impacto. Segundo, en el consumo responsable: erradicar el alcohol en menores de edad".

 


Además de los dos gigantes, Grupo Modelo y Heineken México, Cerveceros de México tiene 15 afiliados artesanales, y el trabajo de Maribel, al frente de esta cámara empresarial, es conciliar y representar los intereses de todos. 

 


"Cada nueva afiliación es una alegría, porque ganas amigos y se va conformando una familia cervecera que sabe lo que quiere. Los intereses no siempre son los mismos, pero hay temas en los que podemos jalar juntos: cultura cervecera, responsabilidad social y orgullo por la cerveza", aclara.

 


Tiene tan sólo dos años al frente de la cámara, pero ya acumula importantes logros. Simplemente, de 2015 para acá, se han anunciado inversiones por encima de los 50 mil millones de pesos.

 


"Económicamente, este país ha avanzado gracias al petróleo, a las remesas de los migrantes y a la industria automotriz, pero también a la industria cervecera", presume la internacionalista.

 


Maribel atesora el brindis entre Enrique Peña y Angela Merkel con cerveza Dual -etiqueta colaborativa realizada entre cerveceros alemanes y mexicanos- como uno de los momentos profesionales más emocionantes de su vida; equiparado en sus memorias sólo con la victoria de Felipe Calderón.

 


Entre los proyectos que más ha disfrutado, menciona el 3er. Festival de Cerveceros de México, el viaje a Alemania para atestiguar la formulación de la cerveza colaborativa del año dual México-Alemania y la publicación de "El Libro de la Cerveza Mexicana".

 


"Me apasionan mis hijos, la cerveza, mi país y los libros. Soy una persona de muchas letras y hacer un libro de cerveza era lo mejor de dos de mis mundos favoritos. Lo leí y releí y me gustó mucho como quedó", confiesa orgullosa.

 

 

Tus primeras memorias cerveceras
Mi papá es de Monterrey y me acuerdo de él siempre con su Carta Blanca en las carnes asadas.

 

 

¿De cuáles hay en tu refri?
Hoy, Cerveza Dual, porque tengo mucha suerte. Heineken Light y Michelob Ultra porque estoy con un tema de adelgazar. Generalmente, tengo también Honey Wheat Ale, de La Silla. Si voy al súper, compro Stella, Tecate o Corona Light.

 

 

Y tu gusto de entre las artesanales... 
Me gusta mucho la Páramo, de Colima; la Tempus Dorada y la Pale Ale, de Cru Cru. La Patrona, de La Santa Otilia, me encanta, pero la tomo sólo de vez en cuando. Ceiba hizo una light que está muy buena.

¿Si fueras un estilo cervecero?
"Pilsner, porque es la que más me gusta y es clara; y yo, con los años, me he vuelto clara y determinada. La pilsner es una cerveza que no se confunde y yo rara vez me confundo; enfrento obstáculos, cometo errores, pero confundirme, ya no. Sé lo que quiero".

 


"La cerveza es la bebida democrática por excelencia, hay pa' todos y le alcanza a todos. Puedes ser muy trendy y tomarte una stout chocolate o puedes abrir una Tecate o una Corona y pasarla bien.
"Por eso me encanta esta industria: es un motivo de alegría para todos. A diferencia de cuando estábamos en la política, que muchas veces éramos un dolor de cabeza para todos".

 

 


 

Escrito por Teresa Rodríguez / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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