DE VIAJE

CLEARWATER COUNTY, Minnesota.- Hay más de 11 mil 800 lagos en el estado de Minnesota, pero ninguno como éste. El Lago Itasca es un lugar especial, un espacio sagrado.

 

Varios son los viajeros que hasta aquí llegan con el fin de bendecir sus relaciones, festejar aniversarios, recolectar agua e incluso bautizar a sus hijos por una sencilla razón: aquí nace el majestuoso río Mississippi.

 

El inicio de algo tan grande, como el Mississippi, les significa a muchos un camino de gran longitud, de enorme duración, de longevidad.

Las palabras de Constance Smith, guía turística del Parque Estatal de Itasca, se mezclan con el apacible sonido del lago glacial de 4.7 kilómetros cuadrados, considerado oficialmente el origen del mencionado río, cuyas aguas atraviesan una decena de estados de la Unión Americana y, tras recorrer 4 mil 107 kilómetros, desembocan finalmente en el Golfo de México.

 

Una gota de agua que sale de aquí tarda alrededor de 90 días en llegar hasta el Golfo,

explica Constance.

 

Con un fresco viento y un sol que no quema, uno ve a chicos y grandes remojarse en las orillas, guardar parte del líquido en recipientes o renovar –a ojos cerrados y tomados de la mano– sus votos matrimoniales.

 

 

Hay poco más de 100 lagos en este sitio, por lo cual podría decirse que mantenerse cerca del agua representa la mitad de la experiencia en Itasca, mientras que la otra está en disfrutar de los pinos rojizos y blancos que componen este santuario declarado Parque Estatal en 1891.

 

Además de acampar, este universo verde permite andar en bicicleta a través de rutas claramente señalizadas, pasear en bote o kayak, hacer hiking o pescar en la mayoría de los lagos. Pese a que Itasca está a escasos 60 kilómetros de la ciudad de Bemidji, muchos visitantes optan por hospedarse dentro del parque.

 

Muchos matrimonios vienen a celebrar sus aniversarios y se hospedan en algunas habitaciones de este sitio año con año. En verdad, hay visitantes que nunca fallan,

comenta Constance.

 

Entre las opciones para dormir está una cabaña llamada Douglas Lodge, con 114 años de antigüedad. Su decoración rústica intenta preservar los encantos de inicios del siglo 20, pues permite que los maderos de su estructura combinen a la perfección con las postales exteriores. Y así, entre agua, eternos verdes y madera, la experiencia en la zona de Itasca es única y entrañable.

 

Itasca se encuentra...

A 60 kilómetros de la ciudad de Bemidji (aproximadamente a una hora en automóvil)
A 107 kilómetros de la ciudad de Duluth
A 330 kilómetros de la ciudad de Minneapolis

Escrito por Luis Carrillo / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


Twitter

Facebook