FARANDULA

Los Ángeles Negros y La Internacional Sonora Santanera prendieron al público en el Citibanamex.

A Los Ángeles Negros les tocó despertar los recuerdos de los regios con el romanticismo que los hizo famosos en los años 70, pero los santaneros se encargaron de bajarlos de la nube de emociones para hacerlos bailar al sabroso ritmo tropical.

 

La combinación del grupo chileno con La Internacional Sonora Santanera anoche en el Auditorio Citibanamex, resultó una de esas veladas que dejan un buen sabor de boca.

 

Los Ángeles Negros aparecieron en el escenario del auditorio ataviados en sus característicos trajes oscuros para iniciar con el show a las 20:45 horas. “¡Buenas noches, Monterrey! Desde la república de Chile, ¡somos Los Ángeles Negros!”, dijo el vocalista de la banda antes de interpretar “Déjenme Si Estoy Llorando”. El público, en su mayoría conformado por parejas mayores de edad, aplaudieron efusivamente al grupo chileno.

 

“Nos sentimos felices de estar con este público maravilloso que son todos ustedes”, agregó el músico antes de tocar “A Tu Recuerdo”. Con temas como “Cuando Tú te Vayas”, “Murió la Flor” y “Todo Pasará”, el grupo conquistó a sus admiradores.

 

“¡Éste es el público gritón de México!”, dijo el vocalista ante el aclamo de los 2 mil 400 regios que presenciaron el concierto.

 

Quizá quién más aplausos se llevó del público fue Mario Gutiérrez, miembro fundador y guitarrista del grupo.

 

La canción “Debut y Despedida” fue dedicada, sin decir el nombre, a “un gran amigo que duro casado como una semana”, lo que generó la risa del público.

 

Tomando a los presentes por sorpresa, el grupo invitó a La Internacional Sonora Santanera al escenario para interpretar “Perfume de Gardenias”, además de “Y Volveré” con una fusión musical que fue recibida eufóricamente.

 

El grupo chileno se despidió del escenario e inmediatamente empezó la presentación de La Internacional Sonora Santanera, que empezó con el clásico de “La Boa”.

 

Muchos asistentes no perdieron el tiempo y se levantaron de sus asientos para dirigirse a los pasillos y convertirlos en una pista de baile.

 

Con temas como “Bómboro Quiñá Quiñá” y “Mil Horas”, el grupo se adueñó del escenario y de los espectadores, que no pararon de bailar en esta noche que seguramente quedará grabada en la memoria de muchos de los presentes.

Escrito por Joe Collado / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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