DE VIAJE

Este tipo de turismo abarca todas aquellas actividades con las que se intenta mejorar o mantener el bienestar, durante o como resultado de un viaje.

 

SAN JOSÉ DEL CABO, BCS 1-Jul .- Tan pronto se avista el Mar de Cortés en el horizonte -cuyo azul cobalto contrasta con el color arena del desierto- las sonrisas se asoman y la tensión acumulada desaparece.

 


Si bien Los Cabos se ha ganado un lugar en el corazón de los viajeros gracias a las experiencias personalizadas de sus resorts de lujo, al ambiente fiestero de Cabo San Lucas y a la atmósfera artística que envuelve a San José del Cabo, este destino es también un refugio ideal para el turismo wellness.

 


De acuerdo con el Global Wellness Institute, este tipo de turismo abarca todas aquellas actividades con las que se intenta mejorar o mantener el bienestar, durante o como resultado de un viaje.

 


En Los Cabos, los tours acuáticos y de aventura que integran la propuesta recreativa, permiten mantenerse muy activo durante las vacaciones. Además, muchos hoteles tienen modernos gimnasios y están situados a pie de playa: no hay nada como correr sobre la arena a primera hora de la mañana para quemar calorías.

 


Apuntarse en una expedición a bordo de alguno de los veleros que parten de la Marina de Cabo San Lucas conlleva la promesa de zambullir el cuerpo en el mar y sentir cómo el golpeteo de las olas regala un masaje corporal que relaja y al mismo tiempo activa la circulación.

 


En los recorridos no falta un paseo por la famosa formación llamada El Arco que se ha convertido en todo un ícono del destino.

 


Luego, al llegar frente a alguna playa calmada como la de Santa María -que presume la certificación de calidad Blue Flag- las embarcaciones se detienen un buen rato y la tripulación invita a los pasajeros a practicar alguna actividad en el mar: esnorquel, kayak o stand up paddle se cuentan entre las favoritas.

 


El agua es refrescante y clara, tanto que es sencillo observar coloridos peces tropicales, entre ellos peces pámpano y cirujanos. 

 


Fuera del mar, en San José del Cabo la experiencia wellness está centrada en placeres sibaritas: buena comida elaborada con ingredientes orgánicos cultivados en huertos locales y rituales que buscan armonizar cuerpo, mente y espíritu. 

 


El menú reparador contempla desde terapias que se imparten en cabinas de spa con tecnología de punta, hasta tratamientos ancestrales como un temascal, que más que un baño de vapor resulta una invitación a confrontar miedos, participar en cantos liberadores y hasta agradecer por la vida.

 


Al anochecer, tras días donde lo único que hay que hacer es entregarse al disfrute, consentir al cuerpo y desintoxicar la mente, la recompensa máxima es un sueño profundo.

 

Escrito por Analine Cedillo / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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