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'Atacan a quienes luchamos por los derechos': Alejandro Calvillo

"El gobierno ha estado espiando a quienes estamos luchando por la justicia, por el derecho a la salud y por los derechos humanos", denuncia.

 

CIUDAD DE MÉXICO 24-Jun . Lo peor del espionaje del gobierno no es que use herramientas invasivas de alta tecnología, sino que las usa contra defensores de derechos de las personas y no para el combate al crimen organizado, asegura Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

 


"El gobierno ha estado espiando a quienes estamos luchando por la justicia, por el derecho a la salud y por los derechos humanos", denuncia.

 


Calvillo resalta que el gobierno tiene el derecho de emplear tecnología en labores de inteligencia, pero no de usarla ilegalmente.

 


El defensor de derechos del consumidor en productos alimenticios fue, junto con Simón Barquera y Luis Encarnación, uno de los primeros tres activistas que denunciaron ser víctimas de espionaje en México.

 


Su caso permitió que tres organizaciones, la Red por los Derechos Digitales (R3D), Social Tic y Citizen Lab, comprobaran el uso del malware Pegasus, fabricado por la empresa israelí NSO Group, que es vendido exclusivamente a gobiernos.

 


Aunque la PGR ha admitido la adquisición de este programa, ha rechazado que lo esté utilizando; sin embargo, para Calvillo no hay duda del uso que se le está dando a esta herramienta.

 


"Este tipo de acciones, no puedes pensar más que vienen de adentro del gobierno mexicano, de funcionarios del gobierno mexicano, que te están tratando de espiar; no solamente tener acceso a tus llamadas, es tener acceso a tus archivos, tus fotos, a tu teléfono, tu cámara", asegura.

 


En su experiencia, este tipo de espionaje ha implicado más que saberse víctima de una escucha telefónica, los dos mensajes que le enviaron tratando de instalar malware se convirtieron en una intimidación.

 


"Sientes inseguridad por lo que te puede pasar. Saben dónde estás, saben la información que tienes, saben tus contactos, saben si tienes otros familiares; tienen acceso a todo. Te sientes totalmente vulnerable", resalta los mensajes enviados a Alejandro Calvillo remitían a un sitio en el que se alojaba el malware Pegasus.

 

El envío de los mismos se dio en un momento en que Calvillo trabajaba en contra de una regulación en materia de salud (julio de 2016), lo que para el investigador es una muestra de que la corrupción dentro del gobierno ha permitido a las empresas actuar contra activistas vía espionaje.

 


"Tienes funcionarios dispuestos a actuar a favor de intereses económicos. Esto se ha utilizado contra muchas organizaciones que trabajan en otras áreas de derechos o en cualquier área que moleste al Estado", detalla.

 


Además del peritaje de la Universidad de Toronto que confirma que se utilizó esta herramienta, el silencio del gobierno ante la denuncia es, para el investigador, una señal de que el gobierno fue descubierto.

 


Considera que su caso sirvió para que otras personas espiadas supieran lo que estaba pasando y también denunciaran. Espera que, además de los 12 casos documentados por R3D, Citizen Lab y Social Tic (difundidos la semana pasada en The New York Times), más organizaciones y periodistas denuncien.

 


"Lo único que nos toca a nosotros es salir a la luz y denunciarlo. Y fue una buena noticia que el grupo de gobierno abierto saliera a denunciar. Es sentirte que no estás solo y que la sociedad civil diga: tenemos que estar unidos en contra este tipo de prácticas", pide.

Escrito por Octavio Ortega / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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