VIDA

CIUDAD DE MÉXICO.- Pasar más de seis horas al día utilizando dispositivos móviles y conectado a redes sociales puede causar desde ojos irritados hasta divorcios, advierte Adriana Ortiz Barraza, psicoanalista de Fundación Apta.

Cuando una persona tiene problemas en sus relaciones familiares, de amistad o de pareja por su forma de utilizar la tecnología, al punto que le genera fatiga, ansiedad e irritabilidad, padece tecnoestrés, sostiene.

Se trata de un trastorno en el que el individuo siente la necesidad de estar conectado en todo momento, lo que puede afectar su vida laboral y cotidiana si no lo controla.

Según datos del IMSS, el 25 por ciento de la población de entre 25 y 55 años presenta este padecimiento, por lo que la Fundación Apta se ha dedicado a dar apoyo psicológico a personas de escasos recursos con tecnoestrés.

Actualmente reciben a dos nuevos pacientes a la semana pero la especialista estima que aumenten porque cada vez más personas tienen acceso a la tecnología o la usan varias horas porque su empleo lo exige.

Ortiz detalla que el tecnoestrés causa desde padecimientos musculares, dolores de cabeza frecuentes, irritabilidad en los ojos, hasta algunas enfermedades gastrointestinales, como colitis nerviosa.

También puede generar fatiga y un nivel elevado de ansiedad en las personas que desean estar conectadas todo el tiempo. "Se manifiesta, por ejemplo, con irritabilidad.

Te vuelves más susceptible, poco tolerante a las relaciones, incluso, puedes tener estados de ánimo cambiantes y puede presentarse aislamiento social".

Para asegurar que se trata de tecnoestrés, aclara, es importante identificar que no existan otros factores que desencadenen el estrés.

En situaciones graves, añade, algunas personas han llegado al divorcio porque su pareja se relaciona de manera obsesiva con la tecnología.

Experimentan celos porque la pareja mensajea o interactúa con otras personas en redes sociales, refiere.

"Como no se puede saber con veracidad si la persona anda con alguien más, se genera un conflicto de dudas y desconfianza.

Muchas parejas empiezan a presionar y a volverse obsesivos con la hora en que están conectados, con las publicaciones que hicieron", apunta.

Si a ello se suma la falta de comunicación porque después del trabajo la persona sigue conectada, es probable que la relación termine.

Escrito por Staff / Agencia Reforma

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