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Entre julio de 2011 y julio de 2017, el saldo del crédito de nómina aumentó 170.8 por ciento para llegar a 214 mil 985 millones de pesos.

 

 

Desde 2011 y hasta julio de este año, el crédito de nómina que han otorgado los bancos ha crecido tres veces más que el de tarjetas de crédito, de acuerdo con estadísticas de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

 

Aunque los empleados empeñan con ello su sueldo, muchos han comenzado a contratar este tipo de financiamiento cayendo en la promoción a través de los cajeros automáticos y completando el trámite telefónicamente, el cual puede ser en 24 horas.

 

Entre julio de 2011 y julio de 2017, el saldo del crédito de nómina aumentó 170.8 por ciento para llegar a 214 mil 985 millones de pesos.

 

En contraste, el salto del crédito de tarjetas creció 68.1 por ciento, para cerrar en 347 mil millones de pesos en julio de este año, según datos del organismo. No obstante la facilidad con la que se contrata, muchos clientes bancarios han caído en el incumplimiento, relacionado con la pérdida de empleo.

 

En enero de 2012, cuando la CNBV inició la contabilidad estos créditos, la morosidad total por nómina se ubicó en 6.63 por ciento, lejos del 15.19 por ciento que tenían las tarjetas. Esta morosidad mide los créditos que han dejado de pagarse por más de tres meses, independientemente que se encuentren en la contabilidad de los bancos o hayan sido trasladados a una empresa de cobranza.

 

Para julio de este mismo año, la morosidad total de nó- mina llegó a 12.49 por ciento contra 15.50 por ciento que presentaron las tarjetas. Aunque hay 48 bancos en el sistema bancarios mexicano, son pocos los que están ganando con este producto.

 

El que lidera es BBVA Bancomer, el cual tiene 33 por ciento del saldo total de crédito de nómina colocado, con 1.57 millones de clientes. Le sigue Citibanamex, con 24 por ciento de mercado y 1.16 millones de créditos y Banorte, con 20.3 por ciento del crédito total y uno 953 mil clientes.

 

José María Aramburu, director de la facultad de Derecho de la Universidad la Salle, advirtió que el crédito de nómina debe utilizarse exclusivamente para emergencias y no para gasto corriente, porque puede comprometerse una parte del sueldo hasta por 60 meses.

 

“No hemos aprendido ni autoridades ni bancos de las problemáticas que se han observado respecto al crédito de nómina. Fue un problema para las Sofomes hace 4 años; recordemos que salieron a apoyar a los deudores del crédito de nómina con el Profeproa”, mencionó quien fuera vicepresidente técnico de la Condusef en el sexenio pasado.

 

Jose María Aramburu señaló que los actuales niveles de morosidad en estos préstamos, muestran que los bancos tienen que fortalecer el análisis antes de otorgar un crédito.

Escrito por Jessika Becerra y Laura Carrillo / Agencia Reforma

Reporteras de Agencia Reforma


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