OPINIÓN

Se supone que el INE está para darle “certidumbre” a los procesos electorales, pero por lo que se ha visto hasta hoy, su chamba ha sido exactamente lo contrario.

 

Con sólo un 2 por ciento de preferencia entre los potenciales electores de la presidencial en el 2018 (versus un 3 por ciento de la señora Margarita Zavala de Calderón), el Gobernador con licencia de Nuevo León, Jaime “El Bronco” Rodríguez, realmente no le representa problema alguno a ningún partido o candidato.

 

Algunos afirmaron en su momento que su candidatura fue alentada desde Los Pinos “para quitarle votos a AMLO”. Si ése era el cálculo, pues ¡lástima, Margarito! porque este candidato “independiente” no parece estarle haciendo la menor mella ni a AMLO ni a nadie. Independientemente de que su candidatura “independiente” no haya causado impacto alguno, sí en cambio parece haber en ella el potencial de significar un RETO JURÍDICO para el INE, el TRIFE y otros organismos regulatorios electorales, que incluso pudiera llegar a involucrar a la Suprema Corte.

 

Parece ser que por el solo hecho de haberse lanzado como candidato presidencial siendo Gobernador y pidiendo licencia, lo cual no es una separación del cargo, convierte al proceso en sí en un PUERCOESPÍN, pues resulta ser un animal político que por donde se le agarre despliega espinas, desde el punto de vista jurídico. Justo ayer en el Senado la bancada del PRI presentó un punto de acuerdo para pedir al INE, a la Fepade y a la Contraloría de Nuevo León, que investiguen y, en su caso, sancionen el uso por parte del Bronco de funcionarios y recursos públicos para recabar firmas, lo cual, de acuerdo con la Ley General en Materia de Delitos Electorales, conforma un delito por ser una “coacción” de subordinados con fines proselitistas.

 

Ése no es el único “pero” que está tornando este lanzamiento a la presidencial, que parecía un capricho inconsecuente, en un acto inconstitucional que si el INE no lo invalida a tiempo, pudiera comprometer la legalidad de TODO el proceso electoral. El experto en estos temas, Diego Valadés, publicó ayer en este su perió- dico un docto editorial en el que explica el porqué –de acuerdo con nuestras leyes electorales– para participar como candidato a la Presidencia Bronco debió haber renunciado a su cargo, y no meramente pedido licencia.

 

Según el Dr. Valadés, la “licencia” de seis meses, improlongable e irrepetible, NO CUBRE la duración total del proceso, el cual no concluye el 1 de julio con las elecciones, sino hasta septiembre. Siendo así, y no pudiendo Bronco –legalmente– prolongar su licencia, equivaldría su participación en el proceso electoral a que en el fut americano permitieran los árbitros realizar una jugada a un “jugador inelegible”, que además, y para coronar el pastel con su cerecita, cometiera un FOUL personal que ameritara su expulsión del partido. Les comentamos esto con el fin de alertarlos del golpeteo, cuyo comienzo se dio ayer, que cuestionará desde el punto de vista legal la FORMA y el FONDO de la participación del Bronco en la elección 2018.

 

Igual les decimos, venerados lectores, que a este su escribano le va y le viene si Bronco participa o no en la contienda con o sin Facebook, o con y sin su caballo “Huracán”, incluyendo la silla de montar con el iPad empotrada (suponemos que la piensa enchufar abajito de donde nace la “cola” del corcel, que por ahí es donde debe traer la conectividad WiFi). En suma, aún no arranca la flatulencia electoral y ya andamos metidos en ídem de corte legal, en el cual se tendrá que involucrar el dizque “vigía” de nuestros procesos electorales, el “Instituto Nacional Electoral”, o INE, con todo y su presidente, Lorenzo Córdova, quien tendrá que analizar este caso y otros similares para formular una determinación ANTES de darse la votación, porque luego sería ya tarde y se prestaría a más despapaye.

 

Se supone que el INE está para darle “certidumbre” a los procesos electorales, pero por lo que se ha visto hasta hoy, su chamba ha sido exactamente lo contrario. Falta ver cómo (y qué) responde este organismo de tan cuestionado actuar (caso Coahuila) con los espinosos temas que están surgiendo y los cuales debe abordar y solucionar. ¡Pero para luego es tarde!

Escrito por Manuel J. Jáuregui

Columnista de Reforma


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