ENTRE MUROS

El nuevo concepto de interiores del departamento Portofino nace del espacio mismo y surge de la idea de un ambiente frente al mar que debe ser funcional, practico, cómodo y acogedor.

 

Obra de la interiorista Sylvia Elizondo, la propuesta ubicada en un condominio situado en el Boulevard Kukulcán, en la zona hotelera de Cancún, refleja ahora un ambiente contemporáneo y fresco donde solamente se utilizó lo esencial para lograr áreas abiertas en tonos arena que imitan la naturaleza del mar.

 

“El departamento mide aproximadamente 225 metros cuadrados y consta de sala, comedor, cocina, tres recámaras, tres baños, terraza, lavandería y cuarto de servicio. Los pisos que ahora le colocamos son de una duela cerámica en tono nogal”, explicó Elizondo.

En la entrada, justo frente a la cocina, se recubrió un muro en escuadra con duela cerámica en diferentes tonalidades para darle calidez al espacio. Las paredes de espejo del comedor que existían anteriormente se respetaron por petición del propietario, lo único se hizo fue eliminar sus marcos de madera color chocolate para que el acabado se sintiera más limpio y diera una sensación de mayor amplitud.

 

Los otros paredones solo se pintaron en un blanco crudo, pero se utilizó un tono más obscuro para los que se sitúan detrás del sofá de la sala y en los muros de las cabeceras de las recámaras, lo que da una sensación de profundidad. No obstante, la gama cromática empleada de manera general se basó en los colores del cielo y el mar. Arena, blanco, grises y diferentes tonos de azul, que va desde el aqua hasta el azul marino.

 

“El efecto de estos colores resulta muy relajante y son perfectos para ir a descansar en ese lugar” indicó la interiorista.

 

MUEBLES A LA MEDIDA

La mayor parte del mobiliario fue diseñado a la medida y fabricado en laminado con textura en tono nogal. Algunas piezas, como el mueble de televisión y los burós de la habitación, tienen cubiertas de vidrio templado.

 

“La sala fue diseñada en módulos y tapizada en una textura tipo lino. La mesa de esta área es una pieza única de piedra que asemeja la apariencia de la superficie de las cavernas subterráneas, llenas de hoyos creados por los cenotes típicos de esa zona y que se adaptó con patas de acero”, señaló Elizondo.

El manejo lumínico se consiguió con focos LED y la iluminación indirecta de todos los plafones se logró con una tira luminosa. En el comedor se utilizaron tres lámparas colgantes con bombillas tipo vela de muy bajo voltaje y con opción de dimmer. La terraza es un espacio pequeño con el mismo piso de duela cerámica del interior.

 

Esa zona exterior tiene un jacuzzi en un extremo y barandales de vidrio templado que permiten disfrutar de la vista del mar. Los muebles son módulos estructurados en aluminio con cojines en tela. Ahí se utilizó un sillón individual, una mesa de centro con cubierta de granito y dos camastros junto al jacuzzi.

 

“Ahí coloqué un tapete de vinil tejido en color azul para delimitar el área de convivencia y unas esculturas en los muros con la figura de unos nadadores”, añadió

Escrito por Marco Antonio Mata / Agencia Reforma

Reportero de Agencia Reforma


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