PRIMERA FILA

Desde el inicio de su carrera, la actriz británica ha desafiado todo convencionalismo en cuanto a interpretación histriónica se refiere.

 

CIUDAD DE MÉXICO 1-Jul .- Si hay alguien experta en verse diferente a sí misma, ésa es Tilda Swinton. Desde el inicio de su carrera, la actriz británica ha desafiado todo convencionalismo en cuanto a interpretación histriónica se refiere y, por ende, a la manera en que luce frente a la cámara.

 


Quizá por ello resulte siempre complicado ubicarla en un rango de edad (tiene 56 años, por si deben saberlo), y nunca ha tenido problemas en interpretar lo mismo a hombres que a mujeres.

 


Uno de los directores que ha aprovechado su versatilidad es el surcoreano Bong Joon-Ho, con quien colaboró en El Expreso del Miedo (2013) y recientemente en Okja, cinta que el martes se estrenó en Netflix.

 


"Él te invita a jugar, trata de que todos sus colegas estén relajados, no sólo los actores, sino todos los involucrados. Es una persona muy inteligente y un gran líder porque quiere que la gente esté tranquila y aporte algo fresco y creativo. 

 


"Cuando colaboras con alguien en varios proyectos, la manera en que conversas sobre cómo abordar los personajes es la misma sólo que evoluciona a un área totalmente distinta". 

 


Su más reciente transformación, sin embargo, es la más extrema hasta el momento, pues resulta prácticamente imposible reconocerla debido a los prostéticos, el maquillaje y el vestuario que la convirtieron en un caballero septuagenario para la película Suspiria, que filma actualmente.

 


Se trata del remake del clásico de horror italiano de 1977, de Dario Argento, y cuya nueva versión es dirigida por Luca Guadagnino y protagonizada por Chloë Grace Moretz, Dakota Johnson y la propia Swinton, quien interpreta a Madame Blanc, la directora de una escuela de danza.

 


Pero, bueno, seguramente que para Katherine Mathilda Swinton esta nueva mutación en aras del arte no es nada, si se tiene en cuenta su camaleónico historial.

 

 

 


"Disfruto muchos los ambientes en los que la gente está relajada. Para mí es como estar como en un corral, en una caja de arena o en el jardín de niños".
 

 

Escrito por Leticia C. Rentería / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


Twitter

Facebook