ENTRE MUROS

CIUDAD DE MÉXICO 4-Jun .- La historia de este departamento, ubicado en Bosques Santa Fe, se originó en la mezcla de costumbres y culturas de sus propietarios, una pareja bicultural con orígenes en México y España.

 


Para dar solución a este sincretismo, el despacho Arquitectura en Movimiento Workshop propuso una distribución que integrara detalles de texturas, colores, reminiscencias históricas y un programa que girara alrededor de las diversas actividades e intereses de la familia.

 


"En este tipo de trabajos, lo fundamental es que te metas a cómo vive la gente y qué necesidades tiene. Trabajamos para alguien, no es proponer y a ver qué pasa, sino estudiar qué necesita el cliente y cómo está integrada su familia para poderlo traducir en un proyecto que cumpla sus requerimientos", señaló Eduardo Micha, socio de Arquitectura en Movimiento junto con Fabio Correa.

 


De acuerdo con sus creadores, Departamento BSF es una superficie llena de vida, pues sus habitantes son personas muy sociales y, dado que esto determinó en gran medida el diseño del espacio, las áreas de convivencia cobran gran protagonismo.

 


"Cada uno de los habitantes tenía una forma de pensar los espacios. Entonces lo que hicimos fue ayudarlos a mezclar sus conceptos y, bajo nuestro filtro de propuesta, generamos los espacios. Todas las familias tienen detalles específicos para vivir y aquí había unos muy padres", señaló el arquitecto Gabriel Merino, integrante del taller.

 

 

DISTRIBUCIÓN PRECISA


La propuesta se encuentra constituida por tres recámaras, un family room, estancia, comedor, estudio, cava, terraza, cocina y área de servicio. Estas áreas se conectan de una manera delicada y funcional en la que todos los espacios cuentan con vistas privilegiadas hacia el campo de golf o bien hacia el bosque de Santa Fe.

 


De acuerdo con Eduardo Micha, la obra inició casi completamente desde cero: recibieron la estructura desnuda y tuvieron que forjar desde el piso, acabados, mobiliario e iluminación, pues el cliente deseaba un departamento llave en mano.

 


"Casi siempre nos gusta llegar al máximo en el diseño de lo que el cliente nos permita. Entonces en este caso pudimos curar arte, diseñar iluminación, accesorios, todo. Fue un diseño integral, desde la distribución de los espacios hasta dónde va la jabonera", describió Merino.

 


Uno de los elementos principales empleados en este trabajo fue la celosía del acceso, elaborada como una red exagonal metálica en la que se conjugan materiales como el encino, el nogal y el mármol arabescato.

 


Asimismo, los distintos espacios del inmueble se distinguen por el uso de maderas, las cuales se combinan en muebles hechos a la medida, plafones y un lambrín que oculta el acceso a las áreas privadas y brinda amplitud al sitio a través de la continuidad de las vistas.

 


Otro elemento fundamental en este proyecto fue la iluminación y el diseño de diferentes atmósferas y sensaciones íntimas enmarcadas por el uso de algunos candiles de diseño.

 


"Cada cliente es un reto diferente y nuevo. En cada trabajo de interiores hay que solucionar hasta la última cosa. Sin embargo, es un departamento muy acogedor, quien entra se siente abrazado por el espacio. Definitivamente es familiar y tiene un diseño funcional", concluyó Micha.

 

Escrito por Natalia Barraza / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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