ENTRE MUROS

Un elemento icónico de este nuevo centro residencial es su torre de acceso.

 

CIUDAD DE MÉXICO  6-Ago .- Dentro del complejo universitario de Stanford, el despacho Legorreta concibió en 2016 Highland Hall, el nuevo edificio de residencias de la Escuela de Graduados de Negocios. 

 


Esta propuesta surge como complemento del Centro Residencial Schwab, creado hace 20 años por Víctor Legorreta y Ricardo, su padre.

 


El edificio, ubicado en calle Serra -un corredor académico que atraviesa el campus- cuenta con 14 mil metros cuadrados. Ambos centros residenciales se conectan por medio de una alameda ubicada al norte del nuevo edificio, la cual lo integra con el paisaje urbano local.

 


"Siempre es un orgullo construir en una universidad de ese nivel. Lo particular del campus es que tiene un estilo propio y unas líneas de diseño muy claras: se deben usar techos inclinados, colores beige en exteriores, algo de piedra. Ambas partes estamos convencidas de que es sano conservar ese estilo, pero también saben que hay que hacer cosas modernas", señaló Víctor Legorreta.

 

 

 


El nuevo edificio se divide en tres secciones donde se localiza una variedad de áreas públicas y multiusos tanto en el interior como en el exterior para uso de la comunidad escolar. Asimismo, señaló el arquitecto, los 200 cuartos disponibles son pequeños, lo que fomenta la relación entre alumnos.

 


"En Stanford hablan mucho de la convivencia. Pues, al haber ya la posibilidad de hacer maestrías en línea, ésta es parte fundamental de realizarla en EU", sostuvo.

 


De esta forma, la vinculación entre quienes ahí estudian hizo que los patios alineados con los del Schwab y el pasaje peatonal que une los dos edificios con el Centro de Gestión Knight fueran elementos clave en el diseño.

 

 

CONTINUIDAD ICÓNICA


Un elemento icónico de este nuevo centro residencial es su torre de acceso. Ésta mide 12.5 metros de altura y se encuentra ubicada en la plaza de entrada lateral, lo que permite destacar su vínculo con las residencias existentes.

 


El recibidor es también un elemento fundamental para la convivencia, pues facilita la conexión con el patio principal y el acceso a los diferentes niveles del complejo.

 


"Mientras que en México el patio es algo que se ve, en Estados Unidos se entiende como un elemento utilitario. Además, no incluimos fuentes debido a una crisis de agua en la zona, por ello incorporamos en cada uno de ellos un elemento de diseño", precisó Víctor Legorreta.

 


Así, dentro del patio principal destaca una escalera escultórica en cuya planta baja remata una fuente y un tapete de cerámica vidriada morada y azul diseñados por el artista Adán Paredes.

 


Asimismo, en otros patios se encuentran participaciones de Pilar Climent y Frida Escobedo, las cuales dan carácter al nuevo edificio mientras conservan una continuidad.

 


"Mucha de la arquitectura de Stanford está muy inspirada en la del sur de España: Alhambra, Sevilla, que es a base de pórticos, terrazas y nosotros nos sentimos muy cómodos con ese estilo. La idea es que sí se buscara una integración, pero que se notara que el edificio fue hecho 20 años después", puntualizó Legorreta.

 



Un sello de arte


Las obras contempladas dentro del diseño del nuevo edificio de residencias Highland Hall son:


- Textiles of Eternal Traces, de Adán Paredes
- Through The Looking Gate, de Pilar Climent 
- Musical Grill, de Frida Escobedo

 


 

 

 

 

Escrito por Natalia Barraza / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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