VIDA

MONTERREY, NL.-La proteína es vital para nuestra salud, de hecho, la palabra deriva del griego proteos que significa, lo primero o lo principal.

 

Pollo, pescado, huevo, frijol y quinoa son alimentos ricos en proteínas y saber cuánta comer es un tema controversial, sin embargo para mejorar los hábitos alimenticios es importante saberlo.

El requerimiento dependerá de las necesidades de cada persona y de su actividad física, dice la experta en nutrición y especialista en bienestar empresarial Elsa Sada. "Los beneficios de reducir el consumo de proteína animal son innumerables; combinar una alimentación de origen vegetal con algo de origen animal ayuda a mejorar la salud en general", explica.

Además, aumentar el consumo de proteína vegetal incrementa la ingesta de fibra, un nutriente fundamental para la salud, así como vitaminas, minerales, fitoquímicos, ácido fólico y enzimas, entre otros nutrientes.

También previene un sinfín de enfermedades cardiovasculares, auxiliando a reducir el consumo de grasa saturada y colesterol, señala la experta con maestría en nutrición y dietética por la Universidad de León, en España.

"Asimismo se mejora la digestión y nutrición y se reducen los problemas de estreñimiento por su contenido de fibra, la cual proporciona saciedad, además los alimentos de origen vegetal aportan menos calorías por unidad de peso", remarca.

¿EXCESO DESCALSIFICA HUESOS?

En los países desarrollados, la mayoría de las personas consume demasiada carne y pocas frutas y hortalizas, y la proteína animal en exceso acarrea una ingesta superior en calorías, grasas saturadas, colesterol y sodio.

"Su consumo desmedido se asocia de manera directa con las enfermedades evitables de mayor impacto, como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial y problemas renales", destaca Sada.

Consumir diariamente carnes, pescados, huevos, leche y derivados, como el yogur y el queso, se traduce para muchas personas en una ingesta de proteína animal mayor de la que se admite como saludable. Numerosas referencias advierten que una dieta rica en proteína animal puede provocar descalcificación ósea y un mayor riesgo de fracturas y osteoporosis.

"El consumo excesivo de proteínas conlleva cierto grado de intoxicación de los tejidos. Al metabolizarse o digerirse las proteínas se generan sustancias como el ácido sulfúrico, ácido úrico y amoniaco, consecuencia de ello un ácido úrico elevado y la gota", señala.

Aunque el cuerpo dispone de eficientes sistemas de eliminación y depuración, si el exceso de ácido se mantiene en el organismo, se moviliza el calcio del hueso en respuesta a la necesidad de amortiguar o neutralizar la carga ácida. La reabsorción de calcio de los huesos se puede aminorar consumiendo alimentos ricos en potasio como vegetales, frutas y hortalizas, por su efecto alcalinizante en el organismo.

¿CUÁNTA CONSUMIR?

Los requerimientos diarios de proteína se obtienen gracias al consumo de proteína animal y su combinación con la vegetal, pero lo ideal sería que la mitad de la ingesta recomendada fuera de origen vegetal, es decir, proveniente de legumbres, cereales y frutos secos.

Ésta puede encontrarse en cereales (maíz, quinoa, amaranto, trigo, cebada, centeno, avena), leguminosas (frijol, lenteja, garbanzo, alubias, chícharos, edamames, habas), frutos secos (cacahuate, nuez, almendra, piñón, nuez de la india, macadamia) y ciertos vegetales.

"Su consumo se asocia a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad", expone la experta en nutrición. En el marco de un estudio dirigido por la Escuela de Salud Pública de Harvard, una investigación analizó las consecuencias de consumir proteína de varias fuentes: carne roja, aves, lácteos, huevos, frutos secos y legumbres.

Los resultados mostraron que cuanta más proteína de origen animal se consume, en especial procedente de carne roja, hay más casos de enfermedades cardiovasculares y aumenta la mortalidad.

"Cuando se sustituía una de las raciones consumidas de carne por frutos secos, el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular disminuía un 30 por ciento", informa Sada. Por ese motivo, agrega la especialista, la recomendación de los expertos es seleccionar proteínas de origen vegetal, se puede empezar por no comer carne un día a la semana, con el fin de conseguir una buena salud a largo plazo.

Escrito por Jorge Alberto García / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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