CULTURA

El artista regio Carlos Edelmiro López creó una serie de piezas sonoras basadas en la cantidad de CO2 en el ambiente de Monterrey.

 

 

MONTERREY, NL.-Si la contaminación tuviera sonido, ¿cómo se escucharía la de Monterrey? El artista regio Carlos Edelmiro López creó una serie de piezas sonoras basadas en la cantidad de CO2 en el ambiente de la Ciudad.

 

 

Su proyecto se titula “La contaminación también se escucha”. En el transcurso del año pasado, el también compositor visitó diferentes puntos de la Ciudad, como Chipinque, El Cerro del Obispado, la Colonia Roma y la Avenida Gonzalitos.

 

 

Ahí grabó el sonido ambiente de los lugares, como el tráfico, los pájaros, las voces. A la vez, registró los niveles de CO2 en el aire con un sensor. El dispositivo fue creado por el grupo Hackerspace Monterrey.

 

 

Con apoyo de un programa computacional, el artista distorsionó el sonido grabado en los lugares basándose en los datos de los niveles de contaminación.

 

 

Sus resultados es una serie de piezas que llegan a ser incómodas de escuchar. “Si tenemos más cantidad de CO2 en el sitio, va a tener más distorsión. Mientras menos CO2 tengamos, el sonido va a ser menos distorsionado y se va a parecer más al sonido que estamos acostumbrados a escuchar”, explicó López.

 

 

“La analogía que veía un poco era quitarle el aire al sonido por medio de la distorsión. Es como si le quitara el aire o el oxígeno a la grabación. Me interesa mucho la idea de escuchar lo que respiras, de transformar los sentidos”.

 

 

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado publicadas por EL NORTE a inicios de enero, en 2017 se registraron 227 días con mala calidad del aire, es decir, más del 62 por ciento del año. E históricamente, desde 1999 se rebasan los 200 días al año con un alto nivel de contaminación en el área metropolitana.

 

 

Además de abordar el tema de la contaminación, la intención del artista es que el público ponga más atención sobre el sonido a su alrededor. “A mí lo que me preocupa más es la contaminación auditiva.

 

 

Que a través de estos juegos entre artísticos y tecnológicos nos podamos enfocar en que el escuchar tiene cierta importancia”, indicó. “Parte de los objetivos es voltear la vista al oído, aunque suene un poco ridículo y proponer experiencias sonoras distintas, encontrarlas en nuestro entorno cotidiano”.

 

 

Las piezas de López pueden escucharse en la página sinewavelover. bandcamp.com.

 

 

Escrito por Teresa Martínez / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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