BUENA MESA

El chef José Miguel García ofrece cocina de producto con acentos españoles en este sitio íntimo, para apenas 43 comensales, inaugurado hace un mes.

 

TERUEL

Según confiesa el cocinero, el nombre del lugar y los platillos están inspirados en los viajes que realizó en compañía de su padre a la Madre Patria. José Miguel recuerda particularmente las comidas tradicionales que disfrutaba en casa de una de sus tías y las traduce en un cuidadoso menú de influencia ibérica donde el ingrediente es protagonista.

 

Ostiones a las brasas, sopa de lentejas con foie gras, cola de res y chuleta de cerdo son las recomendaciones del chef para una primera visita. Opciones para beber sobran, pues a las 50 etiquetas de vino, se suma una creativa propuesta de coctelería y una selección de cervezas artesanales, elaboradas también por José Miguel.

 

Anatole, France 70, Polanco, 5281-7093
Lu a Do de 12:00 a 22:00 horas

 

BARRIO SHIBUYA

Inspirado en el afamado y glamoroso barrio de la capital nipona, este sitio de propuesta desenfadada abrió sus puertas la semana pasada en el corazón de la colonia Condesa.

 

Es uno de esos lugares para sentarse en la barra a disfrutar del espectáculo de enrollado de un sushi o para pasar una noche entre amigos, cocteles - prueba el calpimatcha-, DJ set y creaciones de la nueva cocina japonesa.

De su amplio menú, los platillos imperdibles para una primera visita son el truffle rice, el kani ponzu, el hamachi yuzi kosho y el tiradito de robalo. En su sobria decoración predominan la madera y el color negro.

 

El toque juguetón lo añaden los imagotipos de un astronauta y su curiosa mascota (un muy japonés perro shiba inu), quienes decidieron que en el Barrio Shibuya la hora feliz sea permanente: sí, leíste bien, los tragos están al dos por uno siempre.

 

Michoacán 103, Condesa, 5925-4232
Lu a Sá de 13:00 a 20:00 horas

 

MÓMO

Se trata de un lugar íntimo -para apenas 26 comensales y con sólo cinco personas en el equipo de cocina-, que abrió sus puertas hace tres semanas.

 

El chef Víctor Zárate ofrece creaciones completamente enfocadas en el ingrediente y les añade un toque mexicano. La suya resulta una cocina original y estacional abastecida por pequeños productores, como los chinamperos de Yolcán y los queseros queretanos.

 

Aunque el menú es muy breve y cambia de manera constante, el tamalito de masa colada relleno de camarones a la veracruzana y bañado con salsa de frijol y chicharrón prensado, el arroz meloso sobre puré de pato ahumado y el fondant de chocolate blanco y maracuyá ya se perfilan como favoritos.

 

En la propuesta de maridaje predominan las etiquetas de vino mexicano a precios accesibles.

 

Orizaba 87, Roma, 7044-4937
Ma a Do de 8:00 a 00:00 horas

 

LA GUERRERENSE

Si hay en Ensenada una carreta de mariscos que goza de fama más allá de la frontera es la de Sabina Bandera. No hay, entre propios y extraños, quien se resista a sus frescas y crujientes tostadas. Ahora, Sabina trae un pedacito del mar bajacaliforniano a la CDMX.

 

La Guerrerense abrió sus puertas esta semana, en un local dentro del mercado Parián Condesa, y pronto se convertirá en rincón obligado para saborear las bondades de la costa. Entre los imperdibles durante una primera visita, Mariana, hija de Sabina y quien lleva la batuta del lugar, recomienda la tostada campechana, la singapur y los tacos de camarón rebozado (servidos en tortilla de maíz azul recién hecha).

 

Si algo merece mención aparte es la variedad de salsas. Hay de piña, tamarindo, cacahuate... con picores a la medida de la resaca. Será difícil resistir la tentación de llevarse un botecito.

 

Parián Condesa, Nuevo León 107, 5256-5716
Lu a Vi de 13:00 a 20:00;
Sá y Do de 10:00 a 20:00

 

 

NA'AN

Cocina honesta y local; así es como define la propuesta de este sitio -cuyo nombre significa dar en lengua mixteca- su joven chef Armando Cajero. Todo lo que se sirve aquí es orgullosamente poblano, proveniente de pequeños productores o de la recolección.

 

No hay carta, lo que se ofrece en Na'an es una degustación de seis o nueve tiempos, según lo decida el apetito del comensal. El menú cambia cada dos o tres semanas y el maridaje puede hacerse con jugos naturales o con vinos mexicanos.

Chip de papa con chile poblano y flores encurtidas, chayote espinoso en costra de maíz y cenizas, con cacahuate, nueces y perón; cerdo con papa, cuitlacoche y manzana, y mousse de maíz azul con chocolate, cempasúchil y polvo de mandarina son sólo algunos de los platillos que conforman el desfile de esta temporada invernal.

 

Calle 3 Pte. 103, San Andresito, San Andrés Cholula, (222) 247-7175
Mi a Do de 15:00 a 21:00 horas

 

NUESTRO

Abrió hace un par de semanas y el nombre lo dice todo. Su propuesta es de pertenencia, presume orgullosa su lugar de origen e invita a sentirse parte de él.

 

Diego Isunza ha tomado la riqueza de Valle de Bravo para armar una carta estacional con 18 platos, en la que reinterpreta los sabores y las costumbres locales. Por ejemplo, el Callejón del Hambre sirvió de inspiración al caldo de camarón seco y chile guajillo, que se sirve con esquites, y el gusto por los moles verdes se hace presente en los tacos de lechón con pipián.

 

Estrella en el menú de esta temporada es la tártara de cecina vallesana aderezada con mayonesa de chile manzano y rellena de hongos en escabeche.

 

“Aprovechamos toda la materia prima que la localidad nos da. Es un paraíso vegetariano”, dice el chef, quien echa mano de productores locales y de su propio huerto orgánico.

 

Callejón de las Ratas 18, Centro, Valle de Bravo, (726) 688-5546
Lu a Do de 7:00 a 23:00

 

CARMELA Y SAL

Abrió hace apenas un par de días y trae a la CDMX la fresca y original cocina de Gaby Ruiz, la talentosa chica originaria de Tabasco que se alzó como semifinalista de S. Pellegrino Young Chef hace un par de años.

 

Gaby conjuga en sus platillos historias, emociones y sabores de su infancia y sus viajes; trasmite a bocados el profundo orgullo que siente por el lugar que la vio crecer: Comalcalco.

 

La carta de Carmela y Sal es una canción. Preludio e interludio incluyen entrantes como sus míticas tostadas de mentiras de coco; en el clímax destacan propuestas como el short rib con chirmol y los canelones rellenos de cochinita. Los postres se reservan para el outro.

 

Entre los más de 25 platillos, hay una decena creada a partir de relatos fantásticos. El comensal podrá escuchar el cuento de “La zanahoria fea” o los “Paquetitos de plátano macho rellenos de tierra de luna” al ordenarlos.

 

Torre Virreyes, Pedregal 24, Lomas Virreyes
Lu a Do de 13:00 a 23:00

 

RUFINO GASTROBAR

Deja el coche en casa porque difícilmente vas a resistir la tentación de pasar unas cuantas horas entre cocteles y buena compañía. Este sitio rinde honores a los destilados artesanales de origen nacional: mezcal, tequila, bacanora, raicilla… Los mixólogos de Rufino invitan a viajar por la República a través de creativos cocteles.

 

En la carta encontrarás creaciones como el diablito, hecho con pox, infusión de Jamaica y jarabe de chipotle, o una reinterpretación etílica de atole zacatecano. Para acompañar se ofrece una selección de platillos con acento mexicano, creada por el chef Pablo Sánchez. Hay tostadas de atún, mini panuchos de cochinita pibil, tacos estilo Baja y hasta churros al mezcal.

 

En la decoración de aire rústico predominan los tonos ocre y terracota. Bordados oaxaqueños, plantas desérticas y sillas tejidas por artesanos mexicanos son parte de su encanto.

 

Oaxaca 89, Roma Norte, 2119-8252
Mi a Sá de 14:00 a 2:00 horas

 

CHINALOA

Quien conoce al chef Antonio de Livier sabe que su personalidad divertida e irreverente está presente en las propuestas que salen de su cocina.

 

Originario de Mexicalo, este cocinero ya había sorprendido a más de uno con fusión de birria y ramen que sirve en Caldos Ánimo. Ahora lo hace de nuevo con la mezcla de chino y norteño, mejor conocida como chicalense.

 

Aunque es el primer restaurante de este tipo en la CDMX, la sinergia de ambas gastronomías no es nueva: comenzó en el siglo 19 con la ola de migrantes chinos arribada al norte del país.

Entre faroles, sombrillas de papel y gatos de la buena fortuna, éste es un sitio ideal para disfrutar de un clamato o de una caguama y descubrir a qué sabe el udon con papada de cerdo, el cebiche de cueritos o los chucunes (rollos primavera) al estilo de Toño.

 

Durango 359, Roma Norte, 3099-4961
Lu a Mi de 13:00 a 23:00;
Ju a Sá de 13:00 a 00:00;
Do de 13:00 a 18:00 horas

 

Escrito por Teresa Rodríguez / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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