VIDA

Sugieren aumentar el soporte con ayuda de las almohadas y mejorar el descanso.

 

Mantener la columna en una buena posición mientras duerme contribuye a que su descanso sea realmente reparador.

 

En esta tarea, su colchón y almohadas pueden ser sus mejores aliados si aprende a usarlos correctamente. Lo primero que debe considerar es que su colchón tenga una dureza intermedia que permita que la columna se mantenga alineada de forma natural, recomienda Ricardo Esquivel, traumatólogo del Hospital Lomas Verdes del IMSS.

 

Evite un colchón extraduro, pues limita la movilidad del cuerpo y genera mayor presión en la cabeza, la cadera y los talones, lo que provoca dolores en esas partes, agrega Dolores Enciso, médica del deporte del Hospital Juárez de México. Si su colchón es muy blando, al hundirse el cuerpo con facilidad, la columna vertebral se dobla, no tiene su?ciente soporte y la postura es inadecuada.

 

Por eso, al elegir un colchón, acuéstese en él unos 15 minutos y cambie de posturas. Compruebe que su columna queda alineada siempre a la cabeza, cadera y pies, sin huecos debajo de la espalda, recomienda Enciso.

 

En cuanto a las almohadas, lo primero que debe veri?car es que la altura de este objeto no sea desproporcional, pues esto puede causar dolores en el cuello y la espalda alta, coinciden especialistas.

 

Lo ideal es que la almohada mida lo equivalente a la distancia que hay entre el inicio de la cara y el hombro, pues esta altura permite mantener alineados la cabeza, la cadera y los pies, señala el jefe de Reemplazos Articulares del Hospital Lomas Verdes del IMSS.

 

En general, la altura de la almohada no debe ser mayor a 20 centímetros, aconseja. Considere que el tamaño y ?rmeza de la almohada pueden afectar su respiración expresa Dolores Enciso.

 

La médica del deporte del Hospital Juárez de México explica que una muy blanda, donde la cabeza se hunda, altera la posición de la lengua y el paladar, hace que las vías respiratorias se cierren y se presente ronquido.

 

Con una almohada que se ajuste a sus características corporales, puede disminuir la presencia de ronquidos.

 

Sin embargo, resalta Reyes Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño, si el ronquido ya es un trastorno del sueño, necesitará tratamiento, ya que no se cura sólo con usar una mejor almohada.

 

Colocar las almohadas estratégicamente en otras partes del cuerpo brindan soporte extra y ayudan a prevenir problemas de columna, agrega la médica del deporte del Hospital Juárez de México.

 

Por ejemplo, si duerme de lado, puede colocar una almohada debajo del cuello y otra entre las piernas para evitar que la cadera caiga y tense los músculos lumbares, explica.

 

Para evitar el dolor lumbar cuando duerma boca arriba, ayuda colocar un apoyo ergonómico a nivel del cuello y otro a nivel de las rodillas, con una flexión de entre 30 y 45 grados: también añada una debajo de los tobillos para que las piernas no queden extendidas, detalla.

 

Escrito por Dulce Soto / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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