VIDA

Una mujer también se convierte en bruja, afirma, cuando la engañan y esta conducta no siempre está ligada a una infidelidad.

 

CIUDAD DE MÉXICO 02-Dec-2017 .-Había una vez una pareja feliz. Ella era amable y cariñosa; él era atento y protector. Pero mientras la vida seguía su curso, ella se transformaba lentamente en una bruja resentida y amargada; él, en una bestia hostil e indiferente. "¿Qué les sucedió?", se pregunta Martha Alicia Chávez, psicóloga especialista en terapia familiar. 

 


Para responderse, la especialista exploró las conductas que fortalecen y destruyen la relación de pareja. Sus hallazgos quedaron plasmados en su nuevo libro titulado Cómo una mujer se convierte en bruja y un hombre en bestia.

 


Una conducta que con frecuencia encuentra en ellas, comparte en entrevista, es la que identifica como el síndrome de la "hija-esposa de papá".

 


Se trata de una hija que suplanta el rol de esposa en la relación con su padre, esto no ocurre de manera consciente sino más bien por una dinámica espontánea que se da en la familia, explica.

 


"El hombre casado con una mujer como ésta llega un momento en el que se da por vencido, como si supiera que haga lo que haga ella nunca lo va a admirar; él se queda como en un aplanamiento emocional", señala.

 


Cada mujer atrapada en esta dinámica, sugiere, tiene que trabajar en cortar esas conexiones con su padre para volverse esposa, no hija. De esta manera, podrá valorar las virtudes de su hombre.

 


Otra conducta muy presente en ellas, que suele convertir a los hombres en bestias, añade, es el de "la infame soberbia femenina", que se aparece cuando la mujer constantemente descalifica lo que hace el hombre que tiene como pareja.

 


"Hay un resentimiento en el inconsciente femenino de la mujer hacia el hombre y hay una necesidad de demostrar que sí valemos, lo cual nos lleva a asumir una soberbia que se manifiesta en descalificar al hombre", plantea.

 


La "infame soberbia femenina", afirma la especialista, con frecuencia utiliza frases como: "¡Poco hombre!", ¡te faltan pantalones!

 


"Después de decirle esto a un hombre, ya nada es igual. Ya tenemos una bestia herida que lo único que quiere es atacar y dañar", advierte.

 


En esta situación, recomienda, es necesario dejar atrás ese resentimiento para poder respetar al hombre.

 


Respecto a las conductas de los hombres que hacen que una mujer se convierta en bestia, la especialista expone que entre las frecuentes están aquellos momentos donde él no valora los actos de amor de ella.

 


"Cuando el hombre no valora los actos de amor de su mujer, entonces hay una sensación de ridículo, eso causa un dolor muy profundo en la mujer y va cerrando el corazón, le va quitando la voluntad", asegura.

 


En esta situación, sostiene, el hombre debe trabajar en valorar los actos de amor de su mujer y en hacerle saber lo que significan para él.

 


Una mujer también se convierte en bruja, afirma, cuando la engañan y esta conducta no siempre está ligada a una infidelidad.

 


Para rescatar a una pareja donde una mujer ya se convirtió en bruja o un hombre en bestia, Chávez, subraya que ambos deben tener deseos de reconstruir su relación y cumplir los acuerdos que se establecen en la terapia de pareja.

 


Si no se resuelven estas situaciones, la dignidad personal se va agotando y aumenta el sufrimiento personal con manifestaciones como la depresión y el deterioro emocional.

 

 

Escrito por Evlyn Cervantes / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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