BUENA MESA

“El desayuno es la comida más importante del día”, enfatizan las nutriólogas, y los mexicanos vaya que nos lo tomamos a pecho.

 

Jugo o fruta,pan, café y huevos al gusto componen a menudo el combo mañanero. Y, si hubiera duda sobre el protagonismo que el producto de gallina tiene en la ecuación, los números son contundentes: México es el primer consumidor de huevo en el mundo.

 

Hoy, como cada segundo viernes de octubre desde 1964, se celebra el Día Mundial del Huevo. Y, aunque en este País sobran razones culinarias para festejarlo, también hay motivos nutrimentales para disfrutar de un par cocido, revuelto o estrellado.

 

“Se le ha denominado un alimento con alta densidad nutrimental: dos huevos proporcionan más del 11 por ciento de 14 de los nutrimentos que el cuerpo requiere, con un aporte de solamente 75 kilocalorías por huevo. “Primordialmente, habría que destacar su contenido de proteínas –alrededor de 13 por ciento– de la mejor calidad. Tiene todos los aminoácidos que el organismo necesita”, puntualiza Covadonga Torre, química farmacobióloga.

 

La coautora del libro “El Huevo, Mitos, Realidades y Beneficios” destaca que este alimento aporta el doble de lípidos cardiosaludables que de grasas saturadas y agrega que es importante respetar ese balance moderando el consumo de combinaciones con manteca, chorizo, tocino... “Hay que cuidar que no sean pesados para la digestión.

 

 

Procurar mezclas con vegetales y carbohidratos; el jitomate, por ejemplo, dará una carga importante de vitamina C”, añade Gerardo Quezadas, chef de Angelopolitano.

 

SECRETOS DEL EXPERTO

Gerardo Quezadas, de Angelopolitano, comparte su técnica para un estrellado perfecto:

  1. Utiliza una sartén de teflón de 12 cm para una pieza y de 20 cm para dos.
  2. Calienta sólo un poco de aceite a fuego muy lento, los huevos no deben quedar grasosos.
  3. Casca los huevos en un tazón y vierte en la sartén cuando el aceite esté caliente.
  4. Si te gusta la yema ligeramente cocida, tapa la sartén. Fríe siempre a fuego muy lento.
  5. Evita sobrecocer, cuando la clara cuaje, el huevo está listo.

Escrito por Teresa Rodríguez / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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