NACIONAL

Socorro Flores, Embajadora en Ginebra, estima que el Pacto Global sobre Migración será un desafío para México.

 

 

El diferendo entre el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Estado mexicano en torno a la Ley de Seguridad Interior no significa que haya tensiones, asegura la representante de México en Ginebra, Socorro Flores.

 

 

“Lo que tenemos es un diálogo respetuoso, un diálogo en el que ellos manifiestan inquietudes, nosotros respondemos. No hay una tensión”, explica en entrevista.

 

 

“No siempre vamos a coincidir. La realidad mexicana muchas veces es muy compleja, pero estamos totalmente de acuerdo en que lo que queremos son instituciones sólidas en donde se garantice el respeto de los derechos humanos”, destaca.

 

 

En diciembre, el Alto Comisionado de la ONU, Zeid Ra’ad al Hussein, envió una carta a la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la cual advertía que el proyecto de la Ley de Seguridad era ambiguo, por lo que se corría el riesgo de que sus normas pudieran aplicarse de forma amplia y arbitraria.

 

 

La SRE externó en una carta su sorpresa por el pronunciamiento y lamentó que el funcionario no tomara en cuenta las amenazas que enfrenta el país, como la vecindad con Estados Unidos.

 

 

“Siempre hay opiniones, es uno de los retos de la vida multilateral. Hay 194 Estados miembros de Naciones Unidas, cada uno tiene una visión, aquí el reto es dialogar, dar información, tener intercambio de opiniones y llegar a acuerdos, a entendimientos, a veces es posible, a veces no”, indica Flores.

 

 

La Embajadora, que fue designada en Ginebra luego de encabezar la Subsecretaría para América Latina y el Caribe, refiere que en 2018 México ocupará un lugar en el Consejo de Derechos Humanos, con lo que buscará fortalecer la agenda de respeto y observancia de los derechos humanos. Su adscripción, estima, tendría además el reto de defender el multilateralismo, actualmente a prueba.

 

 

Flores no está de acuerdo con las organizaciones que sostienen que México tiene pendiente aceptar la competencia del Comité contra la Desaparición Forzada.

 

 

“México reconoce que tiene retos en derechos humanos, para cada uno de esos retos el Gobierno mexicano ha diseñado una respuesta institucional. En el caso de desaparición forzada acaba de entrar en vigor una legislación muy ambiciosa, muy completa, que está precisamente en instrumentación”.

 

 

Sobre el Pacto Global sobre Migración, afirma que éste da la oportunidad de definir las acciones que pondrán en marcha los gobiernos para alcanzar una migración regular, segura y ordenada.

 

 

“Es una oportunidad de fortalecer la cooperación entre los Estados. México es uno de los co facilitadores, junto con Suiza, entonces es una oportunidad, es un desafío”, señala.

 

 

Escrito por Silvia Garduño / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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