ENTRE MUROS

La percepción del volumen fue en parte como el despacho italiano encabezado por el arquitecto Giovanni Vaccarini reestructuró la sede de la Société Privée de Gérance.

 

 

El trabajo implicó transformar y expandir la construcción existente, proceso en donde lo más relevante fue la definición de una sofisticada envoltura arquitectónica. El resultado fue un dispositivo que promueve la eficiencia energética del lugar.

 

“El nuevo recubrimiento consta de una primera capa de cristal de triple panel, mientras que una cuarta capa de vidrio contiene las persianas microperforadas para ajustar la iluminación natural y las pantallas de brise-soleil están ancladas al exterior”, explicó Vaccarini.

 

“Las aletas de vidrio, colocadas perpendicularmente a la fachada fueron dispuestas en tres dimensiones –20, 40 y 60 centímetros– y están espaciadas a diferentes distancias, lo que define a la fachada. Todo este sistema ocupa un espesor total comprendido entre 40 y 80 centímetros”.

 

 

Un sistema de ventilación perimetral combinado con el sistema de ventilación forzada interna reduce el consumo total de energía, por lo que el edificio es altamente eficiente; además, el juego con la luz da como resultado un luminosa estructura que mejora la calidad de los espacios de trabajo, principal cometido de la firma.

 

“Para garantizar un buen nivel de protección contra la luz solar y, al mismo tiempo, no limitar la vista desde el interior hacia el exterior, nuestra solución fue implementar un panel de vidrio estratificado, encontrando un equilibrio entre la capacidad de sombreado de la serigrafía y su permeabilidad a la visión”, señaló el arquitecto Vaccarini.

 

 

DETALLES QUE INNOVAN

La fachada también mejora las características de aislamiento acústico y térmico pues su doble capa permite ventilar la envoltura de forma natural. Este sistema está definido por reglas muy simples, las cuales a través de la repetición producen un diseño complejo de elementos que varían con las condiciones del tiempo y la luz.

 

 

“Los elementos de acero de la estructura exterior, producidos por Stahlbau Pichler, especialista en el sector, crean un ritmo modulado y reflector en el panel de sombra dando peso material a la reflexión de la luz”, detalló el arquitecto. “Para lograrlo, concibieron un sistema de ingeniería específico que permitiría anclar las “aletas de vidrio” que caracterizan la envolvente de la edificación. Este sistema era fundamental para reducir al mínimo todos los atascos visuales y por lo tanto permitir la mayor precisión e integridad posibles a la fachada, como lo requiere el proyecto”.

 

Por la noche, los paneles de cristal están iluminados por luces LED blancas, lo que dan al bloque arquitectónico una propiedad resplandeciente, creando así un diálogo con el paisaje urbano.

 

 

“El elemento gráfico impreso en los paneles de cribado ayuda a enfatizar el efecto de reverberación producido, suavizando la superficie perimetral del edificio en una especie de ‘nebulosa evanescente y brillante’”, indicó el especialista.

 

Ubicado en el corazón de la ciudad de Ginebra, el inmueble tiene una altura de 26 metros, ocho pisos sobre el nivel del suelo y dos por debajo de éste, así como una superficie total de 385 metros cuadrados y un área de 650 metros cuadrados.

Escrito por Nayla V. Magaña / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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