REVISTA R

Los especialistas Luis Carlos Ugalde y Eduardo R. Huchim consideran que la fiscalización del INE es insuficiente para contener el uso ilegal de dinero en las campañas electorales.

 

CIUDAD DE MÉXICO 12-Ago .- El modelo de fiscalización del INE está rebasado, coinciden Luis Carlos Ugalde, ex presidente del IFE, y el especialista Eduardo R. Huchim.

 

El dinero que se usa en la política está fuera de control y, hoy en día, la autoridad electoral no tiene capacidad para cuantificar lo que realmente gastan partidos y candidatos para llegar a una gubernatura, una presidencia municipal o una diputación. 

 

"El modelo está rebasado, es insuficiente, es un modelo superado que no nos va a ayudar a poner en orden los gastos de las campañas. Es ingenuo creer que a través de este mecanismo vamos a saber la verdad, que con topes de gasto, multas y la amenaza de anulación vamos a frenar esto", advierte Luis Carlos Ugalde.

 

El hoy director de Integralia (consultoría que ha estudiado cómo aumenta el flujo de efectivo en los años en los que se desarrollan más procesos electorales) asegura que los reportes de gasto de campaña, que hacen los propios partidos, están maquillados, calculados para no rebasar los topes de gasto. Y es conocido que todas las campañas llevan una doble contabilidad: la real y la oficial.

 

"Los gastos no reportados que detecta el INE son una parte mínima y pequeña de los gastos realmente no reportados, que es la mayor parte de lo gastado en una campaña. Pero esto no es culpa del INE, es un problema estructural que trasciende las facultades y atribuciones del Instituto", señala.

 

El gasto exacerbado en campañas, el dinero fuera de control -añade Ugalde- es el mayor problema de la democracia mexicana.

 

Para el ex consejero electoral del Distrito Federal Eduardo Huchim, la fiscalización es el talón de Aquiles del INE.

 

"Sus cifras no se acercan siquiera al gasto real que se eroga en las campañas. Sin ánimo de demeritar el esfuerzo de los fiscalizadores, pero los 228 millones detectados en 2017 como gasto no reportado representan una cantidad ínfima respecto del gasto real de los partidos", señala.

 

Huchim calcula que el gasto real es de al menos 10 veces más de lo reportado en los informes del INE. Y asegura que todo ese dinero es necesariamente ilegal.

 

"Ilegal, porque proviene de tres fuentes: las arcas públicas; empresas y empresarios o la delincuencia organizada. Dentro de la falla general del INE en materia de fiscalización, hay una particular, que es no poner suficientemente la lupa en el origen de los dineros empleados por los partidos en las campañas. Pero origen y destino están estrechamente vinculados. Y, si no se detecta el gasto real, pues no hay materia para investigar el destino", añade.

 


 

Escrito por Ernesto Núñez / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


Twitter

Facebook