VIDA

Trasladar partes del cuerpo humano de un individuo a otro es un procedimiento quirúrgico conocido como trasplante de órganos. Cada país tiene sus regulaciones y metodología para llevar a cabo este procedimiento.

 

En México éste está sujeto a supervisión y regulación del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) y los pasos a seguir son los siguientes:

 

1.- Para el receptor el proceso de donación de órganos empieza cuando el médico diagnostica un padecimiento que ha afectado gravemente un órgano o tejido específico. Los casos más frecuentes son insuficiencia renal crónica, algunos tipos de insuficiencia cardiaca, padecimientos que afectan las córneas e insuficiencia en el hígado o pulmón.

 

2.- El paciente es sometido a un protocolo de evaluación para definir si reúne las condiciones necesarias para el trasplante, ya que no cualquier enfermedad puede ser atendida mediante este procedimiento. El protocolo consiste en exámenes médicos específicos que determinen las condiciones y la utilidad o no del trasplante.

 

3.- Si el paciente es candidato es puesto a consideración del Comité Interno de Trasplantes del hospital para que avale la determinación tomada por el médico especialista. La decisión debe quedar asentada en un acta de sesión del comité.

 

4.- Una vez aceptado por el comité, la información del paciente ingresa a la base de datos electrónica del Centro Nacional de Trasplantes.

5.- El tiempo de espera de un paciente en la base de datos, la urgencia ante la inminente pérdida de vida, así como la compatibilidad entre el órgano donado y el receptor son criterios que se revisan para la asignación de órganos, de acuerdo con la Ley General de Salud.

 

6.- Los órganos y tejidos para trasplante pueden tener dos orígenes: de un donador vivo o un donador fallecido.

 

7.- Para un donante vivo el proceso comienza si el receptor tiene principalmente familiares, pero también pueden ser amigos, que sean factibles de donar, y a los que aceptan se les hacen exámenes para verificar su salud y checar la compatibilidad con el receptor.

 

8.- Para que una persona sea donante fallecido debe morir en circunstancias muy específicas, es decir, no importa si llega al hospital por algún accidente o enfermedad, debe comprobarse muerte encefálica y con asistencia artificial o mecánica mantener la sangre oxigenada en los órganos.

 

9.- Una vez corroborada la muerte se platica con la familia y se le solicita la donación. Cuando la respuesta es positiva se avisa al comité interno y en caso de que el hospital realice el trasplante, los órganos serán para sus propios pacientes. Si no los realiza, la distribución se pasa a hospitales regionales o nacionales.

 

10.- El hospital notifica al Comité Interno de Trasplantes sobre los pacientes que han muerto o están por morir y se brinda información para ver si pueden convertirse en donantes.

 

11.- Si la evaluación del fallecido permite la donación, se ingresa la información al sistema informático del Registro Nacional de Trasplantes del CENATRA y comienza la búsqueda. Se genera una lista de pacientes que coinciden con el donante y los órganos disponibles se ofrecen al equipo de trasplantes del paciente con mayor compatibilidad.

 

12.- Tanto el hospital donador como el hospital receptor deben registrar los datos del donador y los receptores en el sistema informático del Registro Nacional de Trasplantes.

 

13.- Mientras se realiza la búsqueda de beneficiarios compatibles, los órganos del donante fallecido se mantienen con asistencia artificial.

 

14.- Se coordina el traslado de los órganos a los hospitales de los posibles beneficiarios. El traslado depende de la distancia y puede
incluir ambulancias, helicópteros y aviones comerciales.

15.- En Nuevo León, una vez que se determina la muerte y se autoriza el trasplante, un verificador de la Secretaría de Salud acompaña el proceso de traslado y donación para verificar que se haga conforme a la normatividad de la ley.

Escrito por Fernanda Ramón / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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