FARANDULA

La actriz Susana Alexander ofrece un espectáculo unipersonal en el aborda temas como la violencia intrafamiliar, la fortuna, el amor y la familia.

 

 

CIUDAD DE MÉXICO.-Susana Alexander tomó prestadas las voces de varias escritoras mexicanas contemporáneas para sumergir al público en un espacio lleno de momentos íntimos.

 

Apoyada de los textos de Elena Poniatowska, Guadalupe Loeza, Cristina Pacheco, Ángeles Mastretta, Ana María Dávila y hasta de escritoras anónimas, la actriz ofrece un espectáculo unipersonal en el aborda temas como la violencia intrafamiliar, la fortuna, el amor y la familia.

 

Se trata del monólogo Las Mujeres No Tenemos Llenadero, que la tarde de ayer presentó en el Teatro Rafael Solana, tal como lo hizo hace 25 años.

 

"Yo siempre digo: 'Las mujeres no tenemos llenadero y los hombres no tienen imaginación para llenarnos ese huequito espiritual', pero en fin.

 

"Las mujeres sí somos mucho más fantasiosas, mucho más imaginativas y tenemos muchos más sueños porque así fuimos educadas, y los hombres fueron educados para ser proveedores y piensan más como materialistas", expresó Alexander al concluir la función.

 

Hace cinco lustros, cuando montó por primera vez el proyecto, lo conformó de una serie de cuentos, pero con el paso del tiempo quitó algunas historias e incluyó poesía, anécdotas personales y textos que llamaron su atención hasta conformar la pieza que ahora presenta.

 

El espectáculo forma parte del 25 aniversario del Centro Cultural y Social Veracruzano y se presentará los próximos tres lunes a las 17:30 horas.

 

A través de los textos, la actriz desea conmover, hacer vibrar los sentidos y las fibras más íntimas del público, pero, sobre todo, provocar la reflexión a la vez que la audiencia ríe a carcajadas.

 

"Me encanta hacer este espectáculo porque me divierto mucho, pasan cosas inesperadas y lo más emocionante es que tienes el contacto directo con la gente, por eso están las luces prendidas de la sala, es una tertulia.

 

"Se trata de pasar un buen rato, compartiendo textos hermosos con la gente. Puedo incluir anécdotas o cosas que me pasen y llego aquí y lo comento", agregó la actriz.

 

Durante su trabajo escénico, Alexander rompe con la cuarta pared para interactuar con el público y así hacerlo entender que a los hombres hay que quererlos pese a sus retorcidas vidas.

 

Escrito por Arturo Perea / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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