BUENA MESA

Así como se unió y organizó para alimentar a miles de voluntarios, brigadistas y damnificados del sismo, el gremio gastronómico de la Roma y la Condesa suma fuerzas para mantener en pie el ánimo de estas colonias.

 

Más de 100 chefs y restauranteros se unieron el 28 de septiembre para plantear estrategias que hagan volver a los comensales a esta zona. Confían en que la solidaridad de los mexicanos, las redes sociales y las historias de amistad, familia y romance, que muchos han vivido en sus mesas, llenarán nuevamente sus salones y listas de espera.

"Queremos que toda la gente que venga se sienta segura. Afortunadamente, en ningún restaurante hubo daños porque todos tenemos un plan de protección civil. Estamos con todas las ganas de trabajar de 6 de la mañana a 11 de la noche con una sonrisa y el mejor servicio", dice Santiago Muñoz, subchef de Fonda Mayora.

  Tras el sismo, muchos establecimientos no dudaron en cocinar todo lo que había en sus cámaras de refrigeración y habilitarse como comedores comunitarios o como centros de acopio, pero ahora batallan en el éxodo de los vecinos y el silencio que se apoderó de las calles y los parques aledaños.

Algunos como Pasillo de Humo, Zoku, Nudo Negro y Angelopolitano, han tenido entre 20 y 50 por ciento de la afluencia que solían tener; otros, como Merkavá, Peltre Roma y Mexsi Bocu, han corrido con un poco más de suerte.

Los menos afortunados seguían este lunes a la espera de un dictamen de Protección Civil que les permitiera abrir.

"Ahora nos corresponde preocuparnos por nuestra gente. Nosotros, en el grupo, tenemos 380 trabajadores que hay que sacar adelante, sea como sea", comenta Ramón Orraca, que tiene seis locales en la zona.

Y Ramón, con sus casi 400 empleados, es sólo una pequeña pieza del rompecabezas. De acuerdo con la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, hasta 2015, en Roma y Condesa habían 958 establecimientos que generaban 5 mil 748 empleos.

"No nada más son daños materiales: son de compañía, de proveedores, de impacto social y mercadológico. No los hemos cuantificado, pero sabemos que hoy necesitamos reactivarnos.

"Hay que darle vuelta a la página y saber que la gente vive de la gente. Y yo apostaría por decir: '¡Salgan a cenar y a comer; sigamos empujando a la Roma-Condesa, que es el corazón de nuestro País!'",

exhorta Azari Cuenca, restaurantero de Grupo Litoral.

Escrito por Teresa Rodríguez / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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