INTERNACIONAL

Las agencias policiales se negaron a declarar si alguna vez liberarían el video al público, que muestra el atentado de siete minutos.

 

NUEVA YORK.- El cruel ataque que sufrió una pequeña comunidad en Texas dejó más que dolor.

 

 

Un video en manos de las autoridades y que no han hecho público capturó la escena del hombre vestido de negro que irrumpió en una iglesia de Sutherland Springs el domingo pasado con la intención de dispararle a todos los presentes, y casi lo logra.

 

Una cámara registró el baño de sangre que dejó Devin P. Kelley, de 26 años, en el suceso considerado como la peor masacre por armas de fuego en la historia de Texas, que dejó 26 muertos –8 de ellos niños–, 20 heridos y un pequeño pueblo devastado.

 

Durante varios minutos descargó rápidamente sus armas deteniéndose sólo para volver a cargarlas, con tiros metódicos dirigidos a la cabeza de sus víctimas, incluidos niños pequeños, dijeron ayer funcionarios.

 

Ese registro, que investigadores estatales y federales han revisado, surgió de la práctica regular de la Primera Iglesia Baptista de Sutherland Springs de grabar y publicar en línea su ceremonia.

 

Por el momento, las agencias policiales se negaron a declarar si alguna vez liberarían el video al público, que muestra el atentado de siete minutos.

 

Escrito por Staff / Agencia Reforma

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