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Sus agresiones han subido de nivel en Puerto Morelos y Playa Mujeres.

 

CANCÚN, Q. ROO.-  Nuevamente la Asociación de Agencias de Viajes (AMAV), solicitó la intervención de autoridades estatales y federales para frenar la actitud ilegal y “beligerante” de los Sindicatos de Taxistas en Quintana Roo, cuyas agresiones han subido de nivel recientemente en Puerto Morelos y Playa Mujeres, lo mismo que en Mahahual y Cozumel, el año pasado.

 

 “Solicitamos y exigimos una solución por los ataques violentos de parte de taxistas en todo el estado; que cesen los bloqueos en la vía pública de Puerto Morelos; que en Playa Mujeres se permita el libre tránsito; que en Mahahual se castigue la violencia y que las policías municipales hagan su trabajo de manera eficaz y honesta (…)

 

 “No alcanzamos a entender por qué se sigue permitiendo a los señores taxistas, tomar la ley en sus manos, bloquear accesos, obstaculizar la vía pública, amedrentar turistas, agredir a operadores-choferes, cometer actos de vandalismo, proferir insultos, proclamas que incitan a la violencia y hasta amenazar de muerte públicamente, sin que nadie intervenga”, se lee en un escrito que el organismo dirigió a autoridades estatales y federales.

 

La misiva fue dirigida al gobernador del estado, Carlos Joaquín González y secretarios de estado de su gabinete, así como al coordinador de la Policía Federal, Juan Manuel Ayala; y al delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCyT), Francisco Elizondo.

 

 “La Secretaría Estatal de Turismo o la alcaldesa de Puerto Morelos (Laura Fernández), por ejemplo, proponen a la vista de los bloqueos y actitudes beligerantes de los taxistas, sostener ‘reuniones de diálogo y acercamiento con empresarios que favorezcan a las partes’.

 

 “¡Claro que no, señores! ¿Para qué diálogo?, ¿Para qué acuerdos?... se trata simplemente de aplicar la ley (…) las agencias de viajes y transportistas aliados o afiliados no tienen por qué ceder parte de su negocio sólo por apoyar a los taxistas, claro que no”, se advierte en el escrito, firmado por el presidente de AMAV, Sergio González Rubiera.

 

Para el organismo, los excesos en que han incurrido los taxistas han sido propiciados por la omisión de los gobiernos para hacer valer la ley.

 

 “Entendemos perfectamente que el gobernador, Carlos Joaquín, y su equipo han heredado este lastre de sus nefastos antecesores, pero ahora él está a cargo y le corresponde solucionarlo y poner fin a esta pesadilla que se está agravando cada día”, se indicó.

 

De forma directa, la AMAV responsabilizó a la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SINTRA), a la que corresponde supervisar los términos de las concesiones y que cumplan leyes y reglamentos, mas no perseguir a otras unidades de transporte que están fuera de su jurisdicción.

 

 “Lo que no puede ser es que los funcionarios en turno, en el afán de ‘ayudar’ a los taxistas, nos pidan que hagamos acuerdos con ellos”, se aclaró.

 

El organismo fue más allá y cuestionó al gobierno sobre su miedo para actuar y poner en orden a los operadores de taxi.

 “¿Es por temor a la reacción de los taxistas? ¿Qué el estado no puede aplicar su fuerza para imponer al orden a quien violente el Estado de Derecho? ¿Es por temor a un bloqueo de la zona hotelera o al aeropuerto cómo nos han amenazado veladamente los taxistas? En tal caso, ¿no se puede usar la fuerza pública para garantizar el orden?”, cuestionaron.

 

Entre los ejemplos citados en la misiva, se encuentra el de UBER, que en opinión de la AMAV “ha reflejado el desprecio hacia la voluntad de toda la sociedad quintanarroense”, dadas las agresiones de los taxistas hacia los operadores de la plataforma digital.

 

 “El caso de Cozumel, otro que también nos preocupa, toda vez que la falta de transporte digno y de calidad impide a la isla ser competitiva. El argumento de que los permisionarios federales no pueden prestar servicios en la isla porque no existen ahí vías federales, es débil y ciertamente muy discutible”, se lee.

 

Ocurre que la Ley federal en la materia permite a transportistas con permisos federales, efectuar ascensos y descensos en aeropuertos y terminales marítimas; dicha ley tampoco prohíbe transitar en vías estatales o municipales, “de manera que si no lo prohíbe, está permitido”.

 

 “El transporte en la isla de Cozumel es un monopolio en manos de los taxistas y de políticos y funcionarios que han negado el acceso a la competencia y han limitado muy lamentablemente el desarrollo de la isla para favorecer a sus muy particulares intereses”, se reprochó.

Escrito por Adriana Varillas

Reportera de Luces del Siglo


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