INTERNACIONAL

WASHINGTON.- Tras su esperada reunión con el Presidente Vladimir Putin, la semana pasada en Hamburgo, Donald Trump tenía un mensaje claro: hay que mirar hacia adelante y dejar atrás la posible injerencia del Kremlin en las elecciones.

 

Sin embargo, casi inmediatamente después de su regreso a Estados Unidos, la controversia parece más viva que nunca después de que se revelara que, en 2016, su hijo mayor había aceptado la posible ayuda de Rusia en contra de la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton.

 

La cadena de correos que demuestra esto, publicada en Twitter por el propio Donald Trump Jr., desató una tormenta de frustración y acusaciones en una Casa Blanca donde los combates internos parecen cosa del día a día.

 

Asesores describieron a un Presidente enojado no con su hijo, sino con la estrategia de respuesta a los medios, y especialmente resentido con Marc Kasowitz, el líder de su equipo de abogados.

 

Por su parte, Kasowitz y sus colegas se han mostrado profundamente frustrados con el Mandatario, pero también con su yerno y asesor, Jared Kushner, a quien ven como una persona que sólo busca protegerse a sí misma.

Escrito por Staff / Agencia Reforma

Con la red más extensa de periodistas profesionales cubriendo México, REFORMA es la institución informativa con más credibilidad y prestigio del País.


Twitter

Facebook