PRIMERA FILA

"La vida se pone un poco más loca cada día. Pero trato de mantenerme alejado de todo el ruido de las redes sociales. No leo nada al respecto. Todo es verdad, paz y equilibrio para mí"- Jason Momoa.

 

TORONTO.- Aventurero, explorador, autosuficiente, gitano y muy enigmático: así se describe Jason Momoa, aunque aclara que prefiere ahondar sobre las cualidades de sus personajes que de él como persona. Con un físico de campeonato y una presencia fuerte y algo ruda, es difícil imaginar que el hawaiano de 38 años es en extremo sensible y tímido en ocasiones.

 

Y aunque ya se perfila como el nuevo símbolo sexual masculino, asegura que no sabe cómo lidiar con los halagos de damas y caballeros.

"Soy hermano de todo el mundo, comulgo con la tierra y con el mar y me siento halagado por los cumplidos. Mis personajes tienen algo de mí, pero mi esencia se queda conmigo, y doy gracias a la naturaleza por todos y cada uno de los días", dice en entrevista.

 

Aunque obtuvo notoriedad internacional como Khal Drogo, de Game of Thrones, afirma que su pasión por la biología marina, disciplina que estudió aunque no se graduó, lo hizo acercarse casi inevitablemente a Arthur Curry, cuyo álter ego es Aquaman, superhéroe del momento.

 

"Siempre me visualicé como un tritón, como un personaje del agua, porque en mi naturaleza está lo acuático, y desde que radiqué en Hawaii, donde nací, pensé que lo mío era ser un hombre del mar.

 

"Desde joven pensaba en que me dedicaría sólo al surf, a enseñar a niños a nadar y a no tenerle miedo al agua, porque tanto si te das una ducha con agua helada o cuando te llega el agua de golpe, el temblor te genera pánico. Yo me propuse dominarlo y lo conseguí... ¡Y luego vino el personaje!", apunta. 

 

Criado en Norwalk, Iowa, Jason creció devorando cómics y siempre quiso interpretar a un superhéroe en la pantalla grande. Así que no cabía de la emocionado cuando el director Zack Snyder le pidió hace varios años que audicionara... ¡para Batman!

 

Como todos sabemos, el papel se lo quedó Ben Affleck, pero Snyder lo mantuvo en su radar, y podría decirse que fue la mejor elección.

 

"Me encanta nadar, lo traigo en la sangre, desde que era niño jugaba a aguantar la respiración bajo el mar y de un reto se convirtió en afición, y luego en costumbre. De la biología marina pasé a la biología salvaje porque me pareció que el campo de acción era más amplio, y sé mucho sobre animales marinos.

 

"Soy un hombre que se deja llevar por los pequeños detalles de la naturaleza y la respeto como nadie. Una medusa me puede dejar atontado sólo de observarla, y si pudiera tener un súper poder sería ser, literal, un hombre pez que nadara y fuera fluorescente; me parece una combinación elegante, sexual, salvaje y mágica".

 

O sea que, básicamente, su destino era ser Aquaman. Claro, éste no es el héroe marino del cómic: un Apolo rubio con camiseta naranja y mallas verdes.

Esta versión tiene una melena desordenada que enmarca un rostro seductor con una cicatriz que cruza diagonalmente su ceja derecha justo a la mitad. Pero no es que Jason no pudiera lograr el look clásico del superhéroes.

 

"Quiero que sepan que me veo fantástico en mallas verdes", bromea. Si para este momento ya hay suficientes razones para amar a este padre de dos pequeños, falta agregar que también es emprendedor y un verdadero gitano de corazón.

 

Fundador de su compañía de producción fílmica y televisiva, Pride of Gypsies, Jason admite que lo que más le gusta son las aventuras y lo desconocido, porque lo rutinario y lo predecible le aburren.

 

"Leer guiones y apostar por rarezas es lo mío. Lo mismo con un negocio como las tablas (de surf, Atlantis MANO). Hay mucho que dar, y la vida es tan corta".

 

¿Y el futuro? Ah, eso también lo tiene resuelto... al menos de manera ideal.

 

"Podría pensar en retirarme a vivir a una cabaña junto a un risco en una isla de Hawaii, y ahí, dedicarme a tocar música, hacer ejercicio y transmitir todo por internet. Saldría sólo para actuar en un set cercano y no cobraría, pues viviría de algunas rentas".

Escrito por Juan Carlos García / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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