ENTRE MUROS

Esta propuesta ubicada al norte de la República Mexicana se caracteriza por un diseño clásico y de gran elegancia en el que se conservaron parcialmente las fachadas elaboradas a base de cantera rosa de San Luis Potosí y se buscó un equilibrio con la naturaleza circundante.

 

Su nombre proviene de la espectacular vista de un paso de montaña conocido como La Ventana.

El interior de la residencia original fue demolido y redistribuido completamente, lo que al final resultó en 2 mil 500 metros cuadrados construidos inmersos en una zona boscosa caracterizada por su ambiente de quietud y paz.

“Tuve oportunidad de recorrer junto con mis clientes un número importante de propiedades y ésta era la que mejor cumplía con las necesidades y requerimientos del nuevo proyecto”, describió el arquitecto Alejandro Herrasti.

La parte exterior de la casa cuenta con una terraza prácticamente plana con un amplio frente de unos 150 metros desde donde se obtienen magníficas vistas en 180 grados del lugar.

En la parte posterior, el creativo decidió sacar ventaja de una pared de roca natural para crear una cascada artificial de 12 metros de altura como remate del vestíbulo principal y de la biblioteca.

ARTE Y NATURALEZA

Villa Ventana se encuentra conformada por dos plantas donde se distribuyen distintas áreas con todas las comodidades necesarias. Cuenta con un vestíbulo principal, salón, biblioteca, salón de juegos, sala de cine y terrazas, cuya decoración se caracteriza por la integración con elementos artísticos.

“El objetivo del cliente fue diseñar y construir una casa que respondiera a las necesidades de su familia. Un proyecto integral a nivel arquitectónico, de interiores y construcción en un plazo total de ocho meses”, destacó Herrasti.

Un elemento a destacar es el uso de materiales de alta calidad, así como el aprovechamiento de los oficios y la magnífica mano de
obra de la zona. En cuanto a iluminación, este proyecto fue diseñado por Cecilia Valencia, de DIC, quien optó por elementos de alta tecnología europea.

“Tuve la suerte de conocer bien las necesidades, gustos y estilo de vida de los clientes y contar con su confianza, lo que dio como resultado una casa con gran vitalidad y del agrado de sus propietarios. Pero, desde luego, fuimos sensibles al enclave de la propiedad, con sus árboles ya maduros, sus vistas espectaculares y a las fachadas originales, factores determinantes en nuestro desarrollo final”, describió el creativo.

EN CORTO

  • Dentro del diseño de paisaje se cuidó un jardín maduro preexistente, el cual se complementó con plantas exóticas y distintas flores.
  • La obra cuenta con diferentes vistas en las que predominan el diseño de la alberca y diversas fuentes y espejos exteriores de gran formato.
  • Resaltar las obras de arte fue una parte fundamental, por lo que todos los sistemas de automatización se encuentran ocultos.

Escrito por Natalia Barraza / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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