DE VIAJE

En total hay 40 cápsulas distribuidas en dos niveles. Para acceder a las superiores hay que subir tres escalones.

 

Tres metros cuadrados resultan suficientes para descansar desde dos horas hasta una noche completa, comenta José Martín Alonso, socio de Izzzleep, el primer hotel cápsula del País, recién inaugurado en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

 

“Los huéspedes dicen que las cápsulas son más grandes de lo que esperaban”, asegura.

 

El colchón mide 1.03 metros de ancho por 2 de largo, y el huésped cabe sentado perfectamente.

 

Hasta ahora, dice Alonso, nadie ha sufrido claustrofobia. “Está increíble el concepto”, señala Carlos, un viajero que buscó aligerar su viaje de Milán a Durango descansado una noche en la capital mexicana.

 

Este nuevo alojamiento cuenta con 40 cápsulas de uso individual.

 

No se aceptan niños, sólo jóvenes de entre 12 y 18 años, y únicamente si van acompañados por un adulto; cada quien debe dormir en su propia cápsula.

 

Las peculiares habitaciones están equipadas con una pantalla, una mesa plegable, dos puertos USB y un enchufe para recargar dispositivos móviles. También hay una caja de seguridad y botón de emergencia.

 

La renta (104 pesos por hora y 605 por noche, más 16 por ciento de IVA y 3 por ciento de tarifa por hospedaje) permite hacer uso del baño, regadera con vestidor y un locker, ubicados a un lado del área de cápsulas.

 

No se permite comer, beber o fumar dentro de ellas.

Escrito por Ivett Rangel / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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