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Los desarrollos turísticos amenazan el mangle negro, rojo, blanco y botoncillo, y pone en peligro a las tortugas marinas.

 

 

CANCÚN, Q. ROO.- Un cuarteto de proyectos inmobiliarios y turísticos ejemplifican la degradación de ecosistemas dentro y fuera del área natural protegida Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos (PNAPM).

 

 

Se trata de los hoteles Azul Sensatori y Azul Beach, y los clubes de Playa Senator y Beach Club Petempich, y las irregularidades que cometieron sus promotores están registradas en un documento enviado por organizaciones civiles a la dirigencia de la internacional Convención Ramsar.

 

 

Las organizaciones piden urgente intervención de la Convención Ramsar ante los riesgos que corre el arrecife del municipio más joven de Quintana Roo, debido al desarrollo turístico masivo que se cierne sobre esa región, considerado una calca del proyecto que desarrolló a Cancún.

 

 

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), el movimiento “Voces Unidas de Puerto Morelos”, la Casa de la Cultura, la asociación “Flora, Fauna y Cultura de México” y el Centro de Innovación e Investigación para el Desarrollo Sustentable, analizaron los cuatro proyectos y sus impactos en los ecosistemas costeros, a manera de casos de estudio.

 

 

“Sin embargo, no son los únicos. Siguen el modelo de desarrollo de Cancún que, para bien y para mal se está replicando en México, evaluándose de la forma tradicional y no conforme lo obligan los tratados internacionales, que indican que se debe realizar una evaluación ambiental estratégica”, indicó la coordinadora regional del Cemda, Sandra Moguel.

 

 

La activista explicó que el término es relativamente nuevo, pero se aplica ya en otros países. A diferencia de la evaluación tradicional, que mide los impactos ambientales y establece medidas de mitigación y compensación, la evaluación estratégica ambiental mide el cúmulo de impactos generados por una actividad en una región, lo que permite establecer los límites de capacidad de carga de un área y establecer si aguanta o no una obra o actividad.

 

 

 

“Estos proyectos que ejemplifican la generación de alteraciones y la degradación en zonas colindantes, en los límites y dentro del Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, en la Zona Federal Marítimo Terrestre y en otros ecosistemas costeros”, se lee en el informe enviado a Ramsar.

 

 

El primero de la lista es el hotel Azul Sensatori, autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el 1 de agosto de 2006, y el cual constaba inicialmente de 293 habitaciones.

 

 

Sin embargo, el proyecto fue ampliado sin contar con evaluación de impacto ambiental, lo que elevó el número de cuartos de 293 a 737 habitaciones. A pesar de que la Semarnat le negó la autorización de impacto ambiental en 2015, el hotel está operando.

 

 

El segundo caso es el Azul Beach, que consiste en un hotel de 148 habitaciones; en este caso los promotores tampoco se presentaron estudios ecológicos, no entregaron programas de monitoreo y de conservación de especie y hábitat, entre otras anomalías.  La Semarnat negó la autorización de impacto ambiental en 2015.

 

 

El tercero es el club de playa Playa Senator, que consiste en tres bares, dos salones de eventos e infraestructura de servicios. Este club incumple con la NOM 059, pues en la zona se identifican especies de mangle negro, rojo, blanco y botoncillo.

 

 

Pone en riesgo el hábitat de la tortuga marina de las especies Caguama, Blanca o Verde y Carey. La Semarnat lo autorizó de forma condicionada en 2014.

 

 

El cuarto corresponde al club de playa Beach Club Petempich, que busca ofrecer servicios de eventos sociales, hospedaje, esparcimiento con actividades de sol y playa.

 

 

La Profepa emitió sanciones por la remoción ilícita de la vegetación original y los humedales tienen que ser restaurados. A la fecha no ha sido solicitado otro proyecto similar en el sitio

 

 

Escrito por Adriana Varillas

Reportera de Luces del Siglo


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