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'Intervienen sin autorización': Cédric Laurant

CIUDAD DE MÉXICO 24-Jun .- El espionaje no sólo se hace con alta tecnología, sino también se propicia porque empleados de compañías telefónicas entregan metadatos y clonan los teléfonos celular sin ninguna autorización judicial, asegura Cédric Laurant, director de SonTusDatos.org.

 


"Idealmente, la información de los metadatos de los celulares tendría que utilizarse con el propósito de evitar crímenes como el secuestro o el terrorismo, pero, por el tema de la corrupción, se utilizan sin ninguna justificación o autorización de un juez", detalla.

 


Los metadatos de cada celular que está en funcionamiento en México los guardan las empresas de telefonía por dos años. Esta información permite conocer todas las actividades de un usuario sin instalar un programa de espionaje. 

 


Paradójicamente, los datos no están disponibles para los propios usuarios. 

 


La organización SonTusDatos ha hecho el ejercicio de solicitar los metadatos, pero las compañías telefónicas se niegan a proporcionarlos.

 


"El derecho a los datos personales no es proporcional a la facultad que se le da a las autoridades. Se dio la facultad a las empresas de telecomunicaciones de que guardaran estos datos y se dio la facultad al gobierno para pedirlos para casos de terrorismo, narcotráfico, pero las facultades no son respetadas", asegura.

 


Resalta que ha sido tal la irregularidad en el uso de solicitar metadatos que existe un mercado negro en internet.

 


Detalla que personal gubernamental, sin tener las atribuciones, los solicita y después de obtenerlos los utiliza para labores de espionaje o los vende a quien se los solicita.

 


Adicionalmente, destaca que existe otro mercado, el de clonación de líneas de teléfonos celulares, algo que también se da por la corrupción.

 


Se hace la clonación para escuchar, para recibir los mensajes SMS o para obtener los registros de todas las llamadas de una línea, lo que se conoce como sábana telefónica.

 


Laurant denuncia que un informante del que tiene el compromiso de resguardar su identidad le mostró otro programa de espionaje comprado por el gobierno. El sistema se llama "Lighthouse" y permite la geolocalización, obtener datos personales del objetivo. El programa no es detectable en el aparato.

 


Basta tener el número IMSI (International Mobile Subscriber Identity), que es el código asignado por un operador de telefonía a la línea de una persona, este número funciona como si fuera la dirección del teléfono, por lo que a partir del mismo se puede hacer la geolocalización del usuario.

 


La falla, detalla Laurant, es que en México se permite el almacenamiento de los metadatos, algo que en Europa quedó prohibido para evitar la vulnerabilidad de la información.

 


"En Europa, hubo un error de permitirlo; en 2006, se estableció los criterios bajos los cuales se podía acceder a esos metadatos. Dependiendo del Estado miembro, se podían tener de seis a 24 meses, pero esta directiva fue invalidada en junio de 2014 por la Corte de Justicia de la Unión Europea, en Luxemburgo. Un mes después de este fallo de la Corte Europea de Justicia, el legislador, aquí, con la Ley Federal de Telecomunicaciones, toma disposiciones que permiten almacenar los datos por dos años", detalla.

Escrito por Octavio Ortega / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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