CULTURA

Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara, durante la develación parcial de la escultura La abundancia, primera pieza de Las tres gracias.

 

GUADALAJARA, JALISCO.-Una enorme mujer, con collares de perlas, una maleta llena de rosas y acompañada de un equino en pleno trote, despide a los visitantes de la ciudad.

 

“La abundancia”, una de “Las tres gracias” de Sergio Garval, ya galopa en el camellón de Avenida Lázaro Cárdenas y Fuelle, como puerta de salida para quienes visitan la capital tapatía. El conjunto escultórico —que estará integrado con otras dos piezas, La alegría, que se instalará en febrero y La belleza, en abril—, es producido en bronce a la cera perdida, mide nueve metros de altura, pesará en total casi 12 toneladas.

 

La pieza es un ejercicio estético que propone la visión personal del autor sobre el episodio mitológico griego de “Las tres gracias”, es decir, las tres hijas de Zeus: Aglaya, Eufrósine y Talía.

 

“Hay una dualidad entre la figura femenina y la figura equina, en la cual retomo particularidades de este animal y hago una sustracción de ciertos valores y momentos que me parece importante destacar como el brío, el movimiento, la fuerza, el dramatismo, en contradicción con la belleza, la armonía, la voluptuosidad, de este personaje femenino”, resaltó Garval.

 

“Las tres gracias” es la más cara del Programa de Arte Público del Ayuntamiento de Guadalajara y la inversión ascenderá a 10.6 millones de pesos.

 

El miércoles pasado, el Comité de Adquisiciones del Ayuntamiento tapatío aprobó ya una partida de 8.1 millones de pesos para solventar los gastos de producción de ésta obra, que saldrá del fondo económico previsto en el Reglamento por Compensación, Indemnización y/o Mitigación por Acciones Urbanísticas en Guadalajara.

 

Una enorme mujer, con collares de perlas, una maleta llena de rosas y acompañada de un equino en pleno trote, despide a los visitantes de la ciudad.

 

Escrito por Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


Twitter

Facebook