DE VIAJE

En la esquina de Tacna y Colmena (ahora conocida como Nicolás de Piérola), en el distrito de Lima, puede comenzar la Ruta Mario Vargas Llosa.

 

LIMA, Perú 19-Ago .- "Desde la puerta de 'La Crónica' Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú?", narra Mario Vargas Llosa en su novela "Conversación en La Catedral".

 


Y en esta esquina de Tacna y Colmena (ahora conocida como Nicolás de Piérola), en el distrito de Lima, puede comenzar la Ruta Mario Vargas Llosa, que, inspirada en algunas de las obras más destacadas del autor peruano, como la antes mencionada, además de "La Ciudad y los Perros", "Los Jefes" y "Los Cachorros", ofrece una visita al Centro Histórico de la capital peruana y los distritos de Barranco y Miraflores, que brindan referencias directas a las historias narradas.

 


Sin embargo, en esta ocasión, nuestro itinerario se desarrolla en el Centro Histórico de Lima. 

 


Al andar por la Avenida Nicolás de Piérola, de inmediato unos puestos sobre la banqueta nos obligan a hacer la primera parada; por tan sólo un sol (5.53 pesos) probamos los llamados desayunos saludables (vasos de quinoa y maca). 

 


"Seño, mi yapita", pide uno de los clientes con el brazo extendido a la encargada del puesto; se refiere al pilón o el extra, que es común que los limeños soliciten.

 


Con esta inyección de energía, proseguimos hacia la calle Jirón Camaná hasta llegar a la Jirón Quilca. Esta última era conocida como el Bulevar de la Cultura. Aquí, justo en la esquina, está el mítico bar Queirolo. Con casi 100 años de existencia, ha sido uno de los lugares predilectos de la bohemia. 

 


"Éste (Queirolo) y el bar Cordano eran frecuentados por escritores, poetas, políticos y artistas. Quilca era la calle cultural, literaria, de venta de libros", dice Susie Espinoza, nuestra guía. Ahora, en esta arteria sólo se observan algunos cuantos locales pequeños de revistas.

 


El trayecto continúa, hay que llegar a la Plaza San Martín, donde el bullicio de algunas personas, que, al parecer, se encuentran grabando un spot televisivo, nos hace voltear hacia la entrada del Gran Hotel Bolívar. Imponente e inaugurado en 1924, se convirtió en todo un referente de la hotelería de lujo en Lima.

 


"Entró al bar del Hotel Bolívar y se sentó cerca de la puerta. Pidió un gin y dos cajetillas de Inca. En la mesa vecina conversaban tres tipos y alcanzaba a oír, mutilados, los chistes que contaban", narra el Premio Nobel de Literatura 2010, en "Conversación en La Catedral".

 


La ruta sigue por el Jirón de la Unión, una calle peatonal del centro y que durante muchos años presumía ser la arteria más importante de la ube y punto de reunión de la aristocracia. 

 


Los viejos balcones de madera evocan sólo el recuerdo de la riqueza que había en este sitio, convertido hoy en una zona comercial.
Luego de unos cuantos minutos, el sonido de cientos de tambores y trompetas nos recibe en la Plaza Mayor. Sucede que nuestra visita coincide con el Gran Festival de Bandas de Guerra Escolares, que se celebra cada año con motivo de las fiestas patrias en Perú. 

 


Apenas hace un mes se cumplieron 196 años de la proclamación de su independencia.

 


Tras pasar por la Basílica Catedral de Lima y Primada del Perú, que tiene en su interior una imagen de la Virgen de Guadalupe, y el Palacio de Gobierno, es obligatorio hacer una última parada en el bar Cordano, con 112 años de existencia, para probar un pisco sour antes de culminar el recorrido en la Casa de la Literatura Peruana. Dicho templo de las letras fue inaugurado en 2009 en la Antigua Estación Desamparados y su Biblioteca Mario Vargas Llosa presume más de 5 mil ejemplares.

 


Es cierto: algunas páginas abren las puertas que permiten conocer los sitios que inspiraron parte de la obra de este autor. Y así, con otro libro bajo el brazo, se antoja seguir deambulando por más calles de Lima. 

 

 

 

 

Escrito por Emmanuel Millanes - Enviado / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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