DE VIAJE

Parte importante del concepto que propone Airbnb se basa en la confianza entre huéspedes y anfitriones.

 

CIUDAD DE MÉXICO  12-Ago .- Hospedarse en la casa de un habitante del destino que se visita es una forma de viajar cada vez más popular. Pero hay que decirlo: no es una experiencia para todos los viajeros, ni para todo tipo de planes. 

 


A nivel mundial, entre las plataformas que proponen alternativas al alojamiento en un hotel destaca Airbnb, que llegó oficialmente a México en 2013 y está presente en más de 65 mil ciudades. A través de su app y su página web, los viajeros reservan estancias en casas, departamentos -castillos o hasta casas del árbol-, con la opción de compartir el espacio con sus anfitriones o buscar un sitio totalmente privado.

 


Entrevistamos a media docena de viajeros mexicanos que se han quedado en Airbnb en destinos nacionales e internacionales de Asia, EU o Europa. Con base en su experiencia, aquí van las ventajas y desventajas.

 

 

Pros


- Conocer el destino desde una perspectiva local.
- Hallar espacios mucho más grandes que una habitación de hotel estándar y, al rentar el lugar para ti solo, sentirte como en casa.
- La mayoría de los anfitriones ayudan compartiendo recomendaciones para moverte en el destino. Por ejemplo, te dicen dónde comer rico o qué trampas para turista debes evitar. 
- Algunos anfitriones brindan a sus huéspedes detalles personalizados, regalitos y organizan actividades como noches temáticas o salidas en grupo. 
- En general, el costo por noche es menor que un hotel e incluyen servicios como uso de cocina o lavadora.
- Al viajar en grupo o en familia -y rentar un departamento o casa sin compartir con anfitriones- hay opciones en las que cada quien puede rentar su habitación y disfrutar de las áreas comunes. 
- A veces te prestan accesorios necesarios para tu estancia: hielera, toallas para la playa, paraguas, etc.

 

 

Contras


- Lo usual es que no haya servicio de limpieza. Sí, en ese caso te va tocar hacer la cama y lavar los trastes.
- Casi siempre tienes que ocuparte de abastecer tu refrigerador y alacena.
- Cada anfitrión pone las reglas de la casa, tan sencillas como no usar zapatos dentro.
- Compartir áreas comunes, a veces hasta el baño.
- Llegar a casas o departamentos que no correspondan a la experiencia anunciada; desperfectos o hallar aparatos que no funcionen y tener que esperar resolver el inconveniente con los administradores o los anfitriones.
- Convivir en la misma casa con otras personas, además de tu anfitrión, que no se muestren muy receptivas. 
- Al compartir (en un caso muy desafortunado) ser testigo de la vida íntima de tus anfitriones, por ejemplo, una discusión.

 

 

Sé el mejor huésped


Parte importante del concepto que propone Airbnb se basa en la confianza entre huéspedes y anfitriones. Fátima Mejía, "host" desde hace tres años en Guadalajara, comparte algunas recomendaciones para lograr una experiencia exitosa. "Lo mejor es la consideración al otro", asegura. El huésped ideal:


- Llega con la mente abierta, se une al ambiente de la casa y convive.
- Es puntual al momento de recibir y entregar las llaves.
- Apaga las luces y el ventilador al salir.
- Cuando, durante la estancia llega a deshoras, no se siente su presencia.
- Repara lo que rompe.
- Comunica de inmediato al anfitrión sobre cualquier contratiempo.

 

 

Consejos para elegir:


- Busca un alojamiento que esté cerca de la zona que quieres conocer o que tenga un metro cercano.
- Revisa las opciones que están dentro de tu presupuesto, las fotos del espacio y los comentarios de otros usuarios.
- Apuesta por el alojamiento que esté descrito con más detalle y cuyo anfitrión se muestre atento y claro en su comunicación.
- Asegúrate de hacer el pago a través del sitio web o la app de Airbnb para evitar contratiempos y posibles fraudes.

 

 


 

 

Escrito por Analine Cedillo / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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