ENTRE MUROS

La comodidad y simpleza de esta residencia ubicada en la Ciudad de México hace que sus habitantes disfruten del máximo confort rodeados de materiales naturales, amplios ventanales y una conexión constante con la vegetación que la rodea.

 

“El proyecto nació de una remodelación de una casa previa. Venimos a verla y estaba en una situación un poco complicada, por lo que decidimos que era mucho más viable demolerla y aprovechar más el jardín, las vistas y la iluminación.

 

“Quisimos crear una casa que tuviera una sensación familiar, abierta, que pudiera envejecer muy bonito y con dignidad. Además, teníamos la premisa de hacer esta casa con materiales mexicanos”, destacó la arquitecta Andrea Cesarman, integrante de C Cúbica Arquitectos.

La estructura del proyecto, elaborada en concreto y madera, está conformada por tres bloques desfasados cuya distribución es sencilla con acabados naturales, cambios de altura, iluminación natural controlada y amplios ventanales. Una estancia de doble altura se abre al jardín y da al sitio una sensación de terraza cubierta, mientras que las texturas y tonalidades neutras crean una atmósfera de calidez.

 

“Sentimos que los materiales son lo más honestos posible. Una paleta limitada de materiales, mármoles, madera y acero en la fachada tienen una secuencia y fluidez mucho más agradable, pues se integra gracias a la simpleza de los materiales”, destacó el arquitecto Marco Coello.

 

NATURAL Y MEXICANO

Para completar el uso de maderas e iluminación natural, C Cúbica Arquitectos hizo una selección de mobiliario nacional para impulsar la industria creativa mexicana.

 

“El mobiliario es parte integral en el despacho. Todo lo que tenemos aquí es de producción nacional: piezas de la línea A2, Juskani Alonso, Tributo e Itz Mayan”, describió Cesarman.

 

Este proyecto, caracterizado por su calidez, un aire mexicano y la felicidad que transmite, se basa en su gran funcionalidad y en la integración lograda entre todos los espacios, lo cual repercute en la convivencia familiar.

 

“También tomamos en cuenta el contexto histórico de la colonia y el uso de un estilo californiano que buscamos traducir a un lenguaje contemporáneo. “Asimismo, aprovechamos lo que en un principio parecía una limitante: que el terreno está en una esquina, lo que pone muchas restricciones y remetimientos en ambos lados. La rodeamos por el jardín, un poco en la línea de Barragán. Las casas tienen que ser más como jardines y los jardines más como casas”, destacó Coello.

Rústico y contemporáneo

+ El cubo de la escalera está rodeado por una celosía de tablones de madera que sirven como parasoles y controlan la temperatura.
+ Un elemento recurrente es el uso de madera de encino, el cual le da un aspecto rústico al diseño.

Escrito por Natalia Barraza / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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