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La periodista considera que si el Presidente no sabía del espionaje y es inocente, debe decirlo.

 

CIUDAD DE MÉXICO 24-Jun .-  Enrique Peña Nieto debe comparecer ante el Congreso por el espionaje dirigido contra periodistas y activistas, afirma la periodista Carmen Aristegui.

 


"El presidente de la República, como jefe de Estado, es el responsable de todas las instancias de gobierno que tienen en sus manos la utilización de estos mecanismos de espionaje. El Presidente no puede estar ajeno a la conducta de sus agentes del Estado, y mucho menos puede estar ajeno al producto de sus espionajes", declara.

 


Aristegui se ha caracterizado por su crítica hacia el peñismo; coordinó y publicó la investigación La Casa Blanca de Peña Nieto, un reportaje que reveló conflictos de interés entre el Presidente y el Grupo Higa, y tuvo que dejar su programa radiofónico, acusando presiones del gobierno hacia MVS para sacarla del aire. Ella, sus colaboradores y hasta su hijo -menor de edad- también fueron víctimas de espionaje.

 


La periodista considera que si el Presidente no sabía del espionaje y es inocente, debe decirlo.

 


"¿Por qué no sale a decir que está indignado?, ¿por qué no sale a decir lo que esperaríamos de un Presidente inocente? Me parece que todo lo incrimina, que todo conduce a él. Que los temas relacionados con las personas que han sido atacadas están relacionados, todos, con asuntos de primer orden del gobierno federal; por eso, cuando de comparecencia se habla, claro que tiene que ir el director del Cisen, el procurador General de la República, tiene que ir Osorio Chong; claro que tendría que ir el Presidente de la República", expone.

 


El reporte de Citizen Lab precisa que Aristegui, su hijo y dos de sus colaboradores -Rafael Cabrera y Sebastián Barragán-, recibieron al menos 56 mensajes de un total de 76 intentos de infección comprobados.

 


Los ataques se dividen en dos momentos: de enero a octubre de 2015, con 18 mensajes vía SMS, y de febrero a agosto de 2016, cuando les llegaron 38 más.

 


"Este grupo de periodistas está y ha estado en el foco de la atención del presidente Peña Nieto y su gobierno. Esta voluminosa cantidad de ataques -decenas de ataques a nuestras personas, a nuestros equipos móviles- nos habla de una situación de temor a nuestro trabajo, de inquietud del poder de ser descubiertos en algo", afirma.

 


El primer intento de infección fue enviado a Aristegui el 12 de enero, dos meses después de que fue publicado el reportaje de la casa del Presidente. El último mensaje de la primera etapa le llegó el 25 de octubre, tres semanas después de que el reportaje fue publicado como libro. La cercanía entre los intentos de infección con las fechas de los trabajos publicados evidencia el origen de los mismos; por eso, Aristegui demanda la investigación.

 


"Hay que acudir a las instancias legales, exigir que se cumplan las leyes. Después, acudir a instancias internacionales", señala.
La periodista espera que el Congreso se ponga de lado de quienes padecieron los intentos de espionaje. 

 


"Vamos a ver también de qué tamaño es el Congreso. Vamos a ver qué tipo de reacción hay de la clase política que empieza a darse cuenta de que también han sido espiados. Es de esperarse que esto se convierta en el más grande escándalo de Peña Nieto al final de su sexenio", advierte.

Escrito por Octavio Ortega / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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