VIDA

¿QUIÉN CUIDA A NUESTROS HIJOS EN HOSPITEN?

DR. OMAR ERNESTO ROJAS PACHECO

 

MEDICINA: UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA

PEDIATRÍA: HOSPITAL ALTA ESPECIALIDAD, MONTERREY

REUMATOLOGÍA PEDIÁTRICA: HOSPITAL SIGLO XXI

De niño, el Dr. Rojas Pacheco del servicio de Pediatría de Hospiten Cancún, enfermaba con frecuencia.

Presentaba cuadros de amigdalitis, temperatura, fiebre, fiebre y más fiebre, razón por la que acudía tres o hasta cuatro veces al mes a consulta.

Y desde entonces –dice-quiso estudiar esta especialidad. Recuerda que la relación y trato de su familia con el médico eran excelentes. Situación lo marcó porque el tratamiento era exacto y el diagnóstico atinado.

El médico recuerda que siendo estudiante de pre-grado de la Facultad de Medicina en la Universidad Autónoma de Sinaloa –ciudad de donde es originario- ingresó al área de Pediatría y simplemente se sintió “feliz” de ver cómo un niño que presentaba alguna molestia o enfermedad, salía recuperado y volvía a sonreír y jugar. Rojas Pacheco –quien es de los pocos especialistas en México en contar con una subespecialidad de Reumatología Pediátrica aprovecha cualquier foro para difundir la importancia de esta área médica especializada en atender el dolor que produce en ciertos niños actos tan simples como caminar.

Aclara que no le gustan los niños enfermos, sino ayudarlos a que recuperen su estado de salud; entre ellos, menores con lupus, una enfermedad difícil de detectar ya que presenta señales poco claras o visibles. Entre las anécdotas de su profesión, comenta que siendo estudiante de especialidad, conoció a un menor de cinco años con un cuadro de varicela muy complicada que estuvo a punto de morir.

Presentaba una inmunodeficiencia primaria; es decir, no tenía manera de defenderse de la varicela. Su piel se sobreinfectó con bacterias como si algo lo hubiera mordido. Tuvo respirador y se recuperó satisfactoriamente aunque con algunas secuelas, comenta el pediatra quien se siente dichoso de saber que el menor está convertido casi en un adulto.

 

DR. FRANCISCO JAVIER ARCAUTE CONZATTI

 

 

MEDICINA: UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

PEDIATRÍA: HOSPITAL MILITAR

Como sobreviviente de un cáncer no frecuente en niños hispanos, el pediatra Francisco Javier Arcaute conoce la importancia de la pronta detección y tratamiento en los menores.

A los ocho años le diagnosticaron un linfoma y por esta razón pasó largos periodos en el hospital; tras siete años de tratamiento y una muy buena dotación de sonrisas y juegos con nariz de payaso, recuperó la salud.

Como estudiante de secundaria decidió enfocar su camino a esta especialidad; la cual describe como su gran pasión. Como papá, también se enfrentó al cáncer y fue testigo de cómo su hija salió avante de un cuadro de leucemia en un hospital de Los Ángeles, California, ciudad de Estados Unidos donde radicó por algunos años, con su familia.

El especialista –hijo, nieto y sobrino de médicos- considera vital la vigilancia de la revisión durante la infancia, a través de sus citas de control, ya que problemas serios que no se detectan a simple vista, más tarde pueden desencadenar otros episodios.

Ante la “moda” que prevalece entre algunos papás de no querer vacunar a sus hijos porque creen que esto puede provocarles alguna enfermedad como el autismo, el pediatra del Hospital Militar los llama a reflexionar y no dejarse sorprender por esta versión que carece de seriedad y un estudio científico que confirme que las vacunas son dañinas.

Como anécdota, habla de una pequeña de cuatro años que ingresó a Hospiten Cancún con un cuadro severo de neumonía, permaneció varios días en terapia intensiva y hoy día está en su casa, jugando. Como médico, dice sentirse plenamente satisfecho de saber que esta niña y muchos otros, han podido salir adelante y continúan con un crecimiento.

Él es un fiel convencido de que la risa y la felicidad brindan excelentes resultados cuando acompañan un tratamiento.

 

 

DRA. ARANZA RANGEL

 

 

MEDICINA: UNAM

PEDIATRÍA: INSTITUTO DE SERVICIOS DE SALUD. CIUDAD DE MÉXICO.

SUBESEPECIALIDAD: TRUNCA. 22 MESES DE NEONATOLOGÍA HOSPITAL 20 DE NOVIEMBRE.

Alos cinco años, la Dra. Aranza Patiño tuvo un problema en la cadera que le impedía caminar.

Una enfermedad identificada como Legg-Calvé-Perthes la obligó a utilizar aparatos ortopédicos hasta los 14 años, por lo que no podía salir de su casa, correr ni mucho menos practicar algún deporte más que la natación con fines terapéuticos.

“Me gustaba ir con el pediatra porque sabía que iba a mejorar. Mi pediatra me simpatizaba, era buena persona, yo lo veía como un modelo. Yo quería ser como él”. Cuando tratas con niños –dice con voz dulce- lo más importante es quererlos, tratarlos con respeto, reírte con ellos, hacerles sentirse protegidos.

Entre las anécdotas que la especialista elige comentar, destaca la satisfacción de ganarse la confianza de pequeños con carácter difícil, aquellos que toman la iniciativa de llamarle personalmente por teléfono para decirle: “Aranza, me siento mal” o los amigos de sus hijos que van a su casa para que ella les ponga un curita.

Para la doctora del servicio de Pediatría de Hospiten Cancún, los dos primeros años y la adolescencia son la edad más difícil de un niño; esta última porque los determinará como adultos y donde el trabajo de años puede echarse por la borda en solo dos semanas por una mala amistad. A los padres siempre les recomienda dejarse guiar por la naturaleza, no intentar controlar lo que no es controlable, ni estresarse.

“El ser humano sobrevive solo, sin estar midiendo onzas de leche, sin preocuparse porque les salió el grano, yo siempre digo a los papás, preocúpense porque sus niños aprendan a respetar, a respetarse a sí mismos y eso los va a llevar a la felicidad. Traten de ser felices y relajarse”.

Mientras las generaciones de los padres se vuelven más obsesivos y buscan la perfección o el control total, la especialista los invita a entender que cada niño y cada familia son diferentes. “Disfruten a sus hijos, no se estresen por ellos”, les sugiere.

La doctora comenta que, porque es mamá, siempre cree en las mamás. Cuando ella esperaba a su bebé y estudiaba una subespecialidad en Neonatología, en la capital del país, fue expuesta a un Citomegalovirus por lo que su niño tiene un aspecto autista relacionado con ese padecimiento. Renunció a continuar con su subespecialidad. “Le di preferencia a mi bebé, antes que otra situación”, comenta satisfecha.

 

DR. VIRGINIA MORO FLORES

 

FACULTAD DE MEDICINA. BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA

PEDIATRÍA IMSS COAHUILA

SUBESPECIALIDAD ONCOLOGÍA PEDIÁTRICA, CENTRO MÉDICO SIGLO XXI EN LA CIUDAD DE MÉXICO.

Para la pediatra oncóloga Virginia Moro Flores, los niños son como “ángeles” y un “espejo” que refleja exactamente lo que les pasa, al que solo basta con ponerle atención para percibir su esencia y brillo.

La instructora nacional de Reanimación Neonatal considera que la recuperación y el avance en niños son en sí mismos grandes logros.

“El área pediátrica y oncológica no solo abarca un hospital, sino también la docencia, los congresos y la comunidad en general. Es muy importante poder prevenir y prescribir a tiempo, para no llegar tarde a esos diagnósticos”, explica.

Entre las anécdotas que comparte destaca el caso de Rosa Isela, una niña a quien algunas personas apoyaron para cumplirle su gran sueño de nadar con delfines. “Yo vivía en la Ciudad de México, pero cuando Rosita se curó de cáncer pidió que viniera a Cancún a nadar con delfines. Eso fue maravilloso, un detalle increíble que ella compartiera esa experiencia con alguien que fue parte de su tratamiento, eso me motivó a ver que muchos otros niños no tienen esa oportunidad. El que lo compartiera conmigo fue gran detalle increíble. “Los niños tienen el corazón más grande de lo que uno se puede imaginar”, añade.

En Hospiten, la Oncología Pediátrica tiene como finalidad servir o proporcionar asistencia y orientación a los niños con enfermedades tumorales, aplicando todos los diagnósticos y posteriormente los tratamientos adecuados a cada patología.

También se ocupa del tratamiento paliativo para pacientes con enfermedades tumorales avanzadas. La especialista destaca que el cáncer se puede curar si se detecta a tiempo. Aclara que el oncólogo no solo atiende casos difíciles, también ayuda a ver que el niño este sano.

“El cáncer en los niños se extiende rápidamente, motivo por el que es tan importante un diagnóstico precoz y un tratamiento efectivo que aumente las probabilidades de que el niño sobreviva y lleve una vida activa y productiva”, destaca.

Escrito por Hospiten

El Grupo Hospiten es una red hospitalaria privada de carácter internacional, con más de 1.000 camas, comprometida con la prestación de un servicio de atención sanitaria de primer nivel que atiende anualmente a más de 1.000.000 pacientes.


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