ENTRE MUROS

El proyecto fusiona la vegetación con concreto y cristal.

 

CIUDAD DE MÉXICO 14-Jan-2018 .-Sobre una extensión de 317 metros cuadrados, el despacho bgp arquitectura desarrolló una casa cuyo diseño fue ceñido a la existencia de una pendiente dentro del terreno.


Para dar cabida a la funcionalidad, sin dejar de lado la experimentación, la firma liderada por Bernardo Gómez-Pimienta decidió fraccionar espacios y privilegiar la vista.


"Lo que hicimos para poder tener y aprovechar el horizonte fue dividir el programa de una manera, tal vez, poco usual al partir el esquema en el que la zona pública y privada quedan separadas", explicó el arquitecto Gómez-Pimienta.


En esta construcción, ubicada en la zona residencial de Villa Verdún, un puente da entrada al lugar y conduce al núcleo estructural. En torno a éste se encuentran las escaleras que, de acuerdo con el taller, poseen un carácter escultórico y, en tanto que toma dirección hacia las diferentes zonas de la casa, se convierten también en una extensión que da dinamismo al interior.


"Dentro de este diseño, lo que me gustaba mucho era la topografía invertida con el plano inclinado y la vegetación preexistente, además de la posibilidad de separar las habitaciones, lo que rompe el esquema convencional que predomina en una casa", señaló el arquitecto.


Debajo del nivel del terreno se encuentran dos recámaras con su respectivo baño y jardín, y en la planta superior, bajo la cubierta vegetal, se instaló la habitación principal.

Ideas en el trazo


Aprovechar el lugar, procurar la vista hacia los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y generar entradas de luz, especialmente en los baños, fue uno de los principales objetivos de este diseño. 


"Hicimos una especie de snorkels que atraviesan las tres plantas para recibir luz natural y, por otro lado, en el plano de la vegetación que precede a la estancia principal, instalamos unas chimeneas con vidrio en las que el sol llega a primera hora del día", detalló.


Tres recámaras, sala, comedor, baño, jardín y dos lugares de estacionamiento conforman esta residencia, la cual se encuentra al sur de la Ciudad, por lo que la temperatura es ligeramente extrema, con clima cálido de día y 4 o 5 grados centígrados durante la noche.


"Tomando en cuenta esta condición, una de las principales preocupaciones era detectar qué tanto los cambios tronarían el material, por lo que elegimos hacer toda la construcción de concreto, tanto pisos como muros", confesó el también director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Anáhuac.


Esta elección va de la mano con la intención de lograr una superficie robusta para dispersar la entrada de luz estética anhelada por el arquitecto. "Al tener una cimbra y un concreto muy roto, la superficie vibra con la luz, así que resulta mucho más atractivo, se genera movimiento y un cambio constante", añadió.


Con un área de construcción de 414 metros cuadrados, esta residencia marca diferencia en la imagen urbana de la zona, pues el resto de las viviendas, en términos generales, tiene estilo tradicional, caracterizado por el uso de color, tejados y texturas.

Escrito por Nayla V. Magaña / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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