ENTRE MUROS

La Escuela Modelo de Mineral de Pozos, en Guanajuato, donde hace más de un siglo se impartían materias como Instrucción Moral y Cívica o Lengua Nacional, funciona hoy como espacio público cultural y escuela de artes y oficios, enfocada en áreas como el grabado y la escultura.

 

Esto fue posible gracias al rescate del inmueble original y a la construcción de un segundo edificio, cuya forma está basada en el primero. El proyecto arquitectónico planteado, a cargo de Patrimonio Guanajuato A.C., se enfrentó al estado de abandono de la construcción.

“Se encontraba bastante grafiteado y se usaba como cancha de futbol. Ya no había nada de materiales con valor; maderas, canteras. Se encontraban solamente los muros”, expuso el arquitecto Daniel Esquenazi, socio fundador de Señores de Pozos A.C. y promotor turístico del lugar.

 

“Los pisos de adentro estaban completamente llenos de tierra, prácticamente 5 o 6 centímetros. Todo eso se recuperó y hoy en día están los pisos originales”.

 

Para acercarse lo más posible al aspecto original de la escuela, se recuperaron pedazos de cornisa y otros restos originales y se replicaron con los mismos materiales, entre ellos la piedra caliche. El grosor de los muros de la antigua edificación, construido para las nuevas propuestas pedagógicas en la época del Porfiriato, hizo innecesario reforzarlos.

CONTRAPARTE MODERNA

Mientras el edificio restaurado hospeda museo de sitio, tienda de arte, cineteca, taller de música y sala de lectura, entre otros espacios, un volumen con las mismas dimensiones y formas, construido frente al original, sirve como la escuela de artes y oficios.

 

“Se construyó el nuevo edificio porque ahí es donde se están impartiendo los talleres de escultura, gráfica y tal. En el viejo no se podía tener porque está catalogado por el INAH, por lo que no se podían ranurar las paredes para meter instalaciones”, explicó Esquenazi.

 

Otro factor importante es el uso de materiales flamables o ácidos, que no se pueden introducir al volumen original, donde el uso se adaptó a las dimensiones de los espacios. Para la edificación nueva, que se conecta al otro cuerpo mediante una plaza, se buscó una correspondencia estética, que se logró al replicar la altura, la forma de E de la planta e incluso los materiales.

“Se utiliza cantera en las cornisas, eso se repite. Los pisos también son de cantera, unidos por una piedra muy similar en la plaza”, comentó el artífice. “Son edificios de un nivel, entonces no se necesita la gran estructura, ni cuerpos de concreto o de acero”. Más allá del uso específico que se les dará a estos espacios, se espera que su restauración y construcción tengan un efecto positivo en toda la región.

 

“El pueblo mágico de Mineral de Pozos quedó abandonado muchos años y ahora está resurgiendo como un lugar turístico. Yo diría que la Escuela Modelo es el ancla más importante, no sólo del pueblo, sino de la región”, dijo Esquenazi.

 

“Además, se trata de rescatar parte de la cultura de nuestro País y la importancia que tuvieron edificios como éste, mandado a hacer por Porfirio Díaz. Arquitectónicamente es hermoso y que se restaure puede ser la punta de lanza para regenerar la economía del lugar”.

Escrito por Andrea Martínez de la Vega / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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