OPINIÓN

El socavón que se abrió súbitamente en el recién construido Paso Exprés, sirve de ejemplo:

 

Vaya que si nuestros funcionarios públicos son resbalosos: ni una anguila encebada les compite. Todo se les resbala, para todo tienen un pretexto y jamás asumen su responsabilidad ni castigan los errores para que, mínimo, sirvan de escarmiento al servicio público.

 

El socavón que se abrió súbitamente en el recién construido Paso Exprés (eso sí, inaugurado por Peña con toda la pompa y difusión que paga, y que es muchísima) sirve de ejemplo: existe ya un peritaje que afirma y confirma la existencia de descuidos, errores, omisiones, mala supervisión y, por supuesto, la ineptitud valemadrista que caracteriza al sin-vergüenza mexicano.

 

Pese a que este “error” le costó la vida a dos personas, y afectó para siempre a sus familias (que según el todavía titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, “pasaron un mal rato”), el Gobierno y los medios que patro$ina no le han dado importancia.

 

Sólo éste su perió- dico y otros pocos independientes de los escasos que quedamos (y que lloran en Venezuela) somos los únicos que le hemos dado seguimiento a este suceso que destapa severa ineptitud o corrupción, ¡o ambas! El titular de la SCT por su parte, ni se inmuta, le pasa la bolita a la igualmente inútil Secretaría de la Función Pública que –presuntamente– es a la que le toca “sancionar” a los responsables.

 

¡Qué piña tan cruel! Si ya todo mundo sabe quiénes son los responsables: la SCT y dos de sus constructoras favoritas, Aldesa y Epccor. Ruiz Esparza (para que se apaniquen, amigos lectores, es quien supervisa, construye y será para la historia responsable del proyecto del NUEVO AICM en zonas pantanosas... ¡Imaginen que otro socavón ahí se trague un avión!) afirma que tiene que esperar a que la SFP termine su indagatoria para ver qué sanción imponer “a quien resulte responsable”.

 

Lo de siempre: más rollo, una apuesta al olvido ¡y que campee el cinismo! Seguir ordeñando la vaca con las favoritas y los jugosos contratos del NAICM y de las otras obras que trae la SCT, y que ganaron las mismas constructoras, es lo único que les importa.

 

Contradiciéndose sobre la no existencia de culpables, afirma incongruentemente este mal funcionario –que con cualquier otro Presidente que no fuese su íntimo amigo ya estaría de patitas en la calle– que Aldesa y Epccor pagarán una ampliación del Paso Exprés, pero que no lo construirán.

Escrito por Manuel J. Jáuregui

Columnista de Reforma


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