ENTRE MUROS

Desde 2005, el principal objetivo de Jardín Sustentable, despacho liderado por Fernanda Rionda, ha sido conciliar al cien por ciento la  arquitectura con la naturaleza.

 

Dentro de espacios domésticos o públicos, la firma que nació en la Ciudad lleva en activo más de 10 años y crea pequeños ecosistemas a través de una cuidada elección de plantas y, sobre todo, anteponiendo la funcionalidad a lo estético.

 

“Si creas un ecosistema funcional, por sí solo se vuelve estético. El chiste es saberlo diseñar y tener la visión a futuro para saber cómo van a crecer las plantas y cómo va a funcionar; esto es lo que hará que un jardín sea sustentable a lo largo de los años”, consideró Rionda.

 

De acuerdo con la especialista, para diseñar un espacio verde, lo más importante es tomar en cuenta el estilo de vida del cliente porque de ahí surgirán las mejores propuestas.

 

“No existe un jardín de cero mantenimiento; eso es un mito. Sin embargo, sí es posible crear un jardín de acuerdo a las expectativas de cuidado que se tenga, lo que va de la mano con la selección de la vegetación”, detalló la experta.

La fundadora de Jardín Sustentable revela que el tamaño del espacio no representa una limitante ni determina el éxito de un diseño.

 

“He trabajado en lugares habitacionales que carecen de un jardín, como pequeños balcones, azoteas verdes… todo se puede hacer, y aunque, obviamente es más limitado en espacio, el secreto es poner plantas nativas y la mayor cantidad de diversidad para atraer polinizadores y que se haga un microecosistema”, explicó Rionda. 

 

COMPLEMENTO VERDE

Si bien Fernanda no estudió Arquitectura, ser autodidacta la ha llevado a desarrollarse como jardinera, como ella misma se asume, y trabajar en proyectos como Desing House o Casa en Vértice, del despacho Carranza- Ruiz Arquitectura.

 

“Creo que lo que le gusta a los arquitectos es el enfoque totalmente naturalista que tiene mi despacho. Todos nuestros diseños tienen la intención de no competir con la arquitectura, sino que la complementan. Entonces, eso es lo atractivo”, señaló la joven emprendedora.

 

Además de vergeles, la firma de Fernanda Rionda también ha diseñado huertos urbanos, creaciones en las que recomienda incursionar a través de diferentes etapas.

 

“Al igual que en un jardín, aquí estamos en función del cliente, si se usará ocasionalmente, si es un principiante, etcétera. Por ejemplo, un huerto de hierbas de olor, que es de lo más básico, usamos puras especies perennes, es decir, que no implican un cambio.

 

En la siguiente etapa incorporamos hierbas anuales. A lo mejor, en el nivel que sigue se podría introducir hortaliza de hoja, como lechuga o espinacas y, finalmente, en el más avanzado, usamos jitomate, o incluso zanahoria”, detalló.

 

De acuerdo con Rionda, la etapa de más expertise sería utilizar composta y animales de granja.

 

Escrito por Nayla V. Magaña / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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