VIDA

Tener una discapacidad intelectual no es sinónimo de una niñez eterna.

 

Los jóvenes y adultos que la tienen necesitan desarrollar su aptitudes, sentirse parte de la sociedad y su familia, ser productivos e independientes, por eso nació Algarabía. Aquí, 16 jóvenes aprenden cosas tan básicas como el aseo personal hasta talleres productivos donde pueden generar un ingreso.

 

“Nuestra misión es trabajar para que los jóvenes y adultos con discapacidad  intelectual desarrollen, eleven su calidad de vida y la de sus familias; trabajamos con ellos para que ellos tomen conciencia de sí mismos y que también se vuelvan los protagonistas de su vida”, comentó María del Refugio Coronado, directora de Algarabía.

 

En la mayoría de los casos, dijo, cuando llega a una familia un integrante con discapacidad intelectual, se toman decisiones por él: cómo vestir, qué comer, qué hacer o no hacer, lo que es injusto. Además, se busca romper el círculo de la pobreza, pues está demostrado que una persona con discapacidad merma la capacidad económica de la familia, ya que una persona debe dejar de producir para dedicarse al cuidado de ésta.

 

“Queremos romper ese círculo, por eso trabajamos con los chicos ocho horas para que el familiar pueda trabajar o descansar, porque muchas veces el cuidador padece depresión o ansiedad”, destacó.

 

En Algarabía se intervienen cuatro aspectos: el primero está enfocado directamente con la persona con discapacidad a través de talleres productivos, sociales, de comunicación y de inclusión; el segundo es con la familia, para que se refuerce lo aprendido; el tercero es con la sociedad, donde se busca derribar mitos sobre la discapacidad, y el cuarto es el más difícil, la incidencia en las políticas públicas.

 

“Las leyes, así como están, son injustas; aparentemente los protegen, pero al mismo tiempo les quitan todos sus derechos, dicen ‘es para protegerlo, por lo tanto, declararlo incapaz de tomar decisiones’ y lo tenemos que hacer para que queden protegidos”, lamentó Coronado.

Se estima que en Jalisco hay 900 jóvenes y adultos con una discapacidad intelectual, 16 de los cuales están en Algarabía, por lo que, para llegar a más, necesitan crecer, tener voluntarios, pero sobre todo un nuevo edificio adaptado para ellos, donde puedan desplazarse libremente.

 

 Fondo Quiriva

Debido a que Algarabía es una asociación Quiriva, con el dinero que se reúna de este proyecto se buscará adquirir un terreno al sur de la Ciudad para construir el nuevo de día, con espacios amplios que permitan la movilidad de aquellos que usan silla de ruedas.

 

Además, con esto se busca incrementar la capacidad de atención, ya que en las instalaciones actuales en la Colonia La Calma, sólo se puede apoyar a 16 jóvenes.

 

¿QUIÉNES SON?

Algarabía, Centro de Día

  • Dirección: Virgen 3462, Colonia La Calma, Zapopan, Jalisco
  • Teléfono: 3631-9755
  • Correo: algarabia_centrodedia@hotmail.com
  • Twitter: @AlgarabiaGDL
  • Facebook: Algarabía Centro de Día
  • Blog: http://centrodiaalgarabia.blogspot.com

 

¿Qué necesitan?

  • Voluntariado constante y comprometido para el cuidado y atención de los jóvenes
  • Pañales
  • Toallas húmedas
  • Papelería
  • Cubrebocas
  • Padrinos para financiar la renta de transporte para la salida de los chicos
  • Artículos de limpieza personal
  • Comprando y comercializando los artículos fabricados por los jóvenes como jabones y manualidades
  •  

¿Dónde depositar?

Cuenta Banamex: 7002-50118
Clabe: 002320700200501183
A nombre de FYAPDI AC

Escrito por Fernanda Carapia / Agencia Reforma

Reportera de Agencia Reforma


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