ENTRE MUROS

El jardín de esta vivienda, localizada en el norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina, no se limita a rodearla, sino que mediante rampas crea un recorrido que conecta todos sus niveles.

 

Diseñada por la firma BAM! Arquitectura, la propuesta responde a múltiples principios de sustentabilidad más allá de la extensa presencia de vegetación.

 

“El diseño morfológico nace frente a la decisión de no desaprovechar metros cuadrados de suelo vegetal, por un lado, y de generar una entrada de luz mediante un patio, al tratarse de un terreno entre medianeras”, explicó el arquitecto Gonzalo Bardach, socio director del estudio.

 

“Se genera un juego topográfico mediante un sistema de rampas verdes que conectan el nivel cero con el primer piso y la cubierta, creando una continua terraza jardín”.

 

Así, lo que parece un patio central en la planta baja en realidad funciona como una rampa que descansa brevemente en el primer nivel y se eleva para cubrir de verde todo el techo del segundo piso. Este recorrido se complementa con la vegetación que puebla los patios frontal y trasero. 

 

El material elegido para crear laestructura, rectilínea en general pero con curvas para demarcar las rampas, fue el concreto. Contrario a lo que pudiera parecer, los techos colmados de plantas no representan un peso extra, pues se utilizó un sustrato especial en vez de tierra negra.

 

Las vistas que se disfrutan al interior de la casa son enmarcadas por el mismo hormigón y aplanados en blanco, que se suavizan con la presencia de flores y plantas nativas y que están en permanente evolución.

“Espero que el tiempo cambie al jardín en las dimensiones de la vegetación para que sea tal como se proyectó y soñó: una casa inmersa en una pradera nativa”, dijo.

 

FRENTES DE SUSTENTABILIDAD

Todas las decisiones que se tomaron en el curso del diseño y construcción de Casa MeMo responden a los principios de durabilidad y economía, relacionados con el deseo de hacer un proyecto sustentable.

 

Ejemplo de esto es la elección del lote, pues la ubicación de éste permite que la propietaria de la vivienda realice sus actividades a pie o en bicicleta. Para determinar en qué parte del terreno se encontraría el proyecto se consideraron el recorrido del sol y la incidencia del mismo sobre los espacios para aprovechar al máximo la energía.

 

Esto resulta en el ingreso parejo de luz natural a todos los espacios, a lo que se suman ventilaciones cruzadas, que contribuyen a mantener la temperatura idónea. Se implementó, además, tecnología en forma de paneles solares para el suministro de energía eléctrica y climatización, así como el uso de doble vidrio hermético, lo que propicia mayor aislamiento térmico y resulta en un menor consumo de energía.

 

Los materiales que predominan en la propuesta fueron elegidos con criterios similares. “El concreto es un material que adopta la forma de los encofrados y permite realizar nuestros diseños innovadores. Tiene la virtud ser durable y no requerir mantenimiento”, expuso Bardach.

“Para el envolvente de la contrafachada se usó madera de kiri. Al igual que el hormigón y el hierro, es un material noble de bajo o nulo mantenimiento que brinda calidez”.

 

La madera se encuentra tanto en el envolvente de la contrafachada como en algunos detalles del interior y da calidez a los espacios.

Escrito por Andrea Martínez de la Vega / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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