OPINIÓN

¿POR QUÉ a los diputados del Partido Verde les dicen las focas? Porque con lo de la prohibición de los delfinarios tienen el agua hasta el cuello... ¡y siguen aplaudiendo!
AYER el coordinador del PVEM, Jesús Sesma, salió más enojado que un león marino de San Lázaro, porque se le cayó, oootra vez, la iniciativa con la que pretende poner fin a los espectáculos con animales acuáticos.
Y TODO porque ya quedó claro que los pupilos de Jorge Emilio, el Viejo Niño Verde, González Martínez están usando el tema para sus no tan verdes y sí muy oscuros intereses.
TAN es así que el gobernador Carlos Joaquín ha cabildeado en favor de los empresarios quintanarroenses de este tipo de espectáculos. Por su lado, el secretario federal de Turismo, Enrique de la Madrid, ha servido como mediador, para tratar de evitarle un nuevo daño a esa industria.
DICEN que hoy Sesma buscará de nuevo sacar adelante la iniciativa, haciendo que sus propios diputados -y uno que otro priista- caminen como pingüinos.
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¡QUÉ EXTRAÑO! En el INE hubo reparto de comisiones y a los recién designados Dania Ravel, Claudia Zavala y Jaime Rivera... ¡ni una les tocó!
SI BIEN quedaron integrados en las distintas comisiones, fue más que obvio que no presidirán una sola. Seguramente ha de ser porque los consejeros más veteranos están esperando a que se aclimaten. Ni modo de pensar que fue una novatada o un agandalle. ¡Para nada!
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POR LO VISTO a Javier Duarte le gusta jugar póker abierto, pues al negarse a aceptar su extradición sin conocer los términos de la petición oficial, la PGR tendrá que abrir sus cartas, detallar los delitos por los que lo requiere y, además, obligarse a procesarlo sólo por esos casos.
OBVIAMENTE, no faltan los malpensados que vislumbran la posibilidad de que a Duarte terminen achacándole delitos menores. Eso daría al traste con la expectativa generada con las acusaciones de lavado de dinero y delincuencia organizada, por los cuales podría pasar hasta 55 años tras las rejas.


CON TODO y que ayer en Monterrey se sintió un calorón regio, la relación entre Enrique Peña Nieto y Jaime "El Bronco" Rodríguez se vio bastante fría.
Y CONSTE que el gobernador hizo su luchita por mejorarla al llevarle hasta la escalerilla del avión presidencial una hielera azul llena de presentes: carnes, nueces de su finca y -por supuesto- tequila Bronco Independiente. ¡Ajúa!

Escrito por F. Bartolomé

Columnista de Reforma


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