CULTURA

Bajo el concepto de Periplo, Juan Méndez creó una asociación civil, un festival especializado en artes circenses y un centro cultural.

 

GUADALAJARA, JALISCO.-Juan Méndez (Guadalajara, 1984) es un payaso muy serio. Ha puesto su empeño en hacer reír a la gente a carcajadas, pero también ha desarrollado un modelo exitoso de empresa cultural.

 

Bajo el concepto de Periplo creó una asociación civil, un festival especializado en artes circenses y un centro cultural que alberga distintas propuestas artísticas de teatro, danza, cabaret y música, circo y magia.

 

Para el ingeniero industrial y artista circense, el concepto surgió de manera natural. Tenía una especialización en administración de proyectos y además el gusto por el clown, por lo que desarrolló un proyecto que permitiera unir ambos conocimientos.

 

"Fue de una manera muy orgánica, se reunieron mis dos formaciones, la ingeniería y el circo; mis amigos y yo queríamos hacer show, por eso pensamos en una compañía y luego en un lugar para presentarnos, así se fue desarrollando, paso a paso", describió el artista, quien hace cinco años fundó Bravísimo, su compañía clown, junto con Guillermo Méndez, Israel Mora y Manu García.

 

Hace cinco años también fundó el Festival Periplo, -que en su más reciente edición se realizó del 3 al 10 de junio y reunió a 70 artistas circenses del país y el extranjero- y en 2014, se constituyó Periplo Desarrollo y Cultura Asociación Civil, para lograr mayor alcance y generar un programa de recaudación de fondos para desarrollar proyectos comunitarios y un año más tarde abrió su propia sede en Prisciliano Sánchez 790, en el corazón del barrio del Expiatorio, para impulsar la profesionalización de las artes circenses.

 

Desde su apertura, el Foro Periplo ha convocado a más de 20 mil espectadores, ha albergado 300 producciones de 250 compañías locales, nacionales e internacionales, recuerda Juan, quien realizó su formación profesional de artes circenses en Europa y Canadá.

 

Se especializó en clown y teatro físico y desde 2010, ha pisado escenarios de varios estados del País, así como en festivales de artes escénicas de España, Argentina, Estados Unidos, Brasil y Corea.

 

Juan decidió convertirse en payaso precisamente porque era muy tímido. Había muchos temores que vencer y el circo le ayudó a completar su meta.

 

"Yo era muy tímido, no me gustaba mucho hacer show, tenía muchas cosas en la cabeza, pensaba que no iba a ser gracioso, que no iba a hacer reír a la gente, tenía muchas cosas en la cabeza, pero conforme me fui metiendo al clown y con mucho trabajo y técnicas me quité todo eso de la mente y le empecé a hacer reír a la gente.

 

"El circo lo conocí desde de la universidad, pero para mí era un pasatiempo, un hobby que desarrollaba con mis amigos, pero poco a poco me metí y me gustó muchísimo, por otro lado por mi formación siempre me ha gustado la creación de proyectos, cuando en la universidad me pedían desarrollar un proyecto yo me iba por el lado cultural, aunque todos me decían que eso no era negocio", recuerda.

 

La empresa la empezó de cero desde la concepción de la idea, el modelo de negocios, la imagen y el objetivo de la empresa. Pidió apoyos gubernamentales y ha recibido beneficios tanto del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, así como de Proyecta de la Secretaría de Cultura de Jalisco.

 

Ahora uno de sus propósitos es posicionar el circo como una actividad cultural, profesional y con narrativas innovadoras, con lenguajes creativos que potencien la expresividad de este género escénico. Ya ha logrado que sus producciones formen parte del Festival de las Artes de Jalisco, del Festival Cultural Guadalajara Sucede y en un hecho inédito, una de sus obras fue seleccionada para la Muestra Estatal de Teatro 2017.

 

"Las autoridades ya se han dado cuenta del potencial del circo, se puede presentar donde sea y la gente responde muy bien; creo que de la mano de las otras compañías de circo en la Ciudad, todos hemos tenido este objetivo de profesionalizar las artes circenses para que sean tomadas en serio", completa el creador. 

 

A partir del circo, Méndez y su equipo, conformado por 10 expertos en áreas creativa, de diseño, administración y gestión, también desarrolla proyectos comunitarios. Tiene un programa para ayudar a diversos sectores vulnerables a restablecer la seguridad y la autoestima, a través de distintas dinámicas de acrobacias y destrezas circenses.

 

Además ha establecido un plan para que la comunidad se inmiscuya en las actividades del Foro Periplo, por lo que han montado espectáculos en la calle y en distintos periodos reciben a los vecinos con una oferta variada de talleres gratuitos.

 

"Nosotros abrimos cuando muchos centros culturales cerraron, como el Rojo Café y la Casa Suspendida, conforme crecemos nos damos cuenta que formamos parte de un movimiento, esto no abrió y fue un éxito así de la nada, tenemos la estafeta de los espacios culturales independientes, nosotros tenemos una licencia hecha a la medida gracias a todo un movimiento que surgió hace varios años", remata Juan.

 

Escrito por Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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