AUTOMOTRIZ

La mecánica del Focus RS sorprenderá a muchos.

 

MONTERREY, NL 30-Jun .- Hay algunos coches que tienen a su favor el factor sorpresa; el Focus RS es uno de ellos. Al verlo en la calle pocos esperan que sea un verdadero bólido. Quizá poniéndole un poco más de atención la realidad puede ser revelada, pero hay que observar los detalles.

 


En el caso del vehículo de prueba, el color es un buen indicador. Ese azul pitufo es uno de los colores más tradicionales para Ford rápidos, incluyendo el anterior Focus RS y el Mustang, en donde se le conoce como Grabber Blue.

 


El alerón trasero también llama la atención, pero no es algo que no pudiera haber sido colocado después o que sea imposible de conseguir en ebay. Los rines revelan algo más; son grandes pero los llenan bien los frenos y las mordazas rotuladas con Brembo, lo que denota algo inusual.

 


Lo mismo el frente, en donde está una fascia con más aperturas que un vestido de Kardashian. Pero en este caso muestran el resultado de la ingeniería mecánica y no de la cirugía plástica. Son enfriadores, para el radiador, el intercooler y frenos. Este no es un Focus normal.

 


Empecemos por el motor. El RS utiliza un 4 cilindros de 2.3 litros, genera 350 caballos; es decir, 152 caballos por litro de desplazamiento. El del Demon genera 135 (pero son 6.2 litros, así que sigue siendo un demonio).

 


La transmisión es una de seis velocidades, pero envía potencia a las cuatro ruedas, algo que ningún otro Focus hace. Además cuenta con "launch control", así que es cuestión de que el conductor lo active, presione el acelerador a fondo y libere el clutch para que este Focus salga disparado. Las cifras de 0 a 100 km/h están por los 4.6 segundos, así que se requerirá de un coche muy, muy rápido para poder alcanzarlo o ponerlo en aprietos.

 


Sería fácil pensar que, siendo un Ford, podría acelerar rápido en el semáforo, pero sufrirá en las curvas y no se podría estar más equivocado. La calibración de la suspensión del RS está hecha para dar vueltas y rápido. De aceleración lateral se logran más de 1g y, si se quiere ir de lado tiene en la calibración de su control de estabilidad una modalidad para drifting. No es que no se pueda hacer drifting en otros coches, pero en el RS, Ford invita a que se haga.

 


La mecánica del Focus RS sorprenderá a muchos, pues no parece que pueda hacer tanto. Pero esto que en algunas circunstancias es benéfico también afecta al RS y es que, en muchos sentidos, sigue siendo un Focus. El interior tiene lo necesario, asientos deportivos, un volante deportivo, pero la apariencia sigue siendo de un coche de la mitad de precio.

 

Escrito por Alberto Bortoni / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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